La última hazaña de Celia Villalobos, Vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados, fue la del pasado 24 de febrero durante uno de los más importantes debates sobre el estado de la nación de los últimos tiempos. Y es que a la ex Alcaldesa de Málaga la pillaron in fraganti jugando con su IPad al conocido juego Candy Crush durante la intervención del Presidente del Gobierno y jefe de su partido, Mariano Rajoy.

Villalobos salió escopetada y por la puerta de atrás del Congreso nada más finalizar éste, y es que no debió ver necesario el dirigirse a la prensa para pedir disculpas. Sin embargo, el que sí tuvo que dar explicaciones fue el periodista que la filmó mientras dedicaba su tiempo como trabajadora al servicio público en jugar con maquinitas.

Como es lógico las redes sociales se hicieron en seguida eco de este acontecimiento convirtiendo la noticia en la más viral del país. Algunas de las bromas en forma de tweets rezan: 'Celia Villalobos, si me lees, mándame una vida para el Candy Crush' o 'Lo peor no es que Celia Villalobos esté jugando al Candy Crush en el hemiciclo, lo peor es que lleva dos meses en el nivel 3', entre muchos otros.

La Vicepresidenta ya ha protagonizado polémicas como en febrero de 2011 en la Junta de Portavoces del Congreso cuando al referirse sobre las condiciones de contratación del personal discapacitado lo llamó ''el tema de los tontitos'', o durante debates televisivos en septiembre de ese mismo año cuando se dirigió a Pilar Rahola en reiteradas ocasiones con términos como cerda o ruin,

Y es que me llena de indignación no sólo ver como estos personajes aprovechan su tiempo mientras trabajan como portavoces del pueblo, sino el saber que esta persona está cobrando un sueldo de más de 7.500 euros brutos al mes y entre otras cosas percibe casi 22.000 euros de indemnización anuales por gastos de desplazamiento y manutención al presentarse por la circunscripción de Málaga, no obstante declare que tiene vivienda en Madrid desde 1987.

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Lo peor es que no es la primera vez que sucede algo similar en el Congreso, y por supuesto en el mismo saco que a Villalobos podemos meter muchos más. Por ejemplo en 2012 Bartolomé González y María Isabel Redondo, diputados del PP, fueron sorprendidos durante un pleno jugando a 'Apalabrados'. El mismo año, Fátima Báñez, por aquél entonces ministra de empleo, publicó un tweet con su puntuación en el juego 'Bubble Shooter', hecho que atribuyó a sus hijos.