Que Dani Rovira es el actor de moda en el panorama cinematográfico y televisivo español es evidente. Su éxito pasado como protagonista de “Ocho apellidos vascos” y su Goya como mejor actor revelación y el éxito como presentador de la gala así lo atestiguan. Más o menos parecido sucede con #Podemos. Un partido de nuevo cuño que está dando mucho que hablar y que ha irrumpido en el mundo político español con mucha fuerza. Tanto, que algunos de sus seguidores así como de sus detractores se pasan de frenada muy a menudo.

Esta vez, la polémica ha surgido a raíz de un comentario irónico de Twitter por parte de Dani Rovira en relación a la nueva cuenta en Instagram de Podemos.

El cómico aludía a un posible spam robotizado del partido en la nueva red social a través de un seguidor que animaba a la gente a seguirles.

Rápidamente, la formación liderada por Pablo Iglesias desmentía tal extremo, algo de lo que el actor se hacía eco en su propia cuenta. No obstante, a muchos de los simpatizantes no les hizo tanta gracia la broma y comenzaron con la consabida ristra de insultos que acompañan a estas polémicas.

No es nueva esta actitud entre los seguidores más acérrimos de los partidos españoles. Ya el 31 de mayo, muchos simpatizantes conservadores pedían acciones violentas contra los manifestantes en la marcha promovida por Podemos. Igual en este caso, muchos han hecho lo propio insultando al cómico por una broma de Twitter. Algo extraño e ilógico.

Humor frente a la polémica absurda

Por suerte, Rovira ha zanjado el asunto con humor. Aludiendo a la falta de vida amatoria de mucha gente en ambos lados del espectro ideológico, el actor cerraba una polémica absurda que muestra la enorme división que se está creando en España, la fractura ideológica y la poca manga ancha por parte de muchos, comenzando por nuestros políticos.

Dani Rovira y Esperanza Aguirre

No es la primera vez que Dani Rovira tiene un pequeño enganche con políticos en la red social de Twitter.

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Ya hace un tiempo le ocurrió algo similar con Esperanza Aguirre y las insinuaciones de que no ser taurino era como ser antiespañol. No obstante, aquella polémica se zanjó también con humor y agasajos de la política hacia el cómico.

No obstante, es preocupante la falta de humor, cintura y aceptación de otras ideas que demuestra una buena parte de la población española. Y la clase política no sólo no ayuda a subsanarlo, sino que lo alienta y propicia. No augura nada bueno el afrontar momentos difíciles estando tan polarizadas las posiciones. #Cine español #Redes Sociales