El ahorro de 18 millones de euros no harán que la economía de un país mejore drásticamente, pero si que son una clara muestra de los dispendios que ha tenido la administración en gastos totalmente innecesarios y de los que se ha abusado durante todos estos años.

Desde la Subsecretaría de Hacienda y Administraciones Públicas no solo se encuentran satisfechos con el resultado del recorte, sino que creen que se ha producido un cambio en la mentalidad del uso del vehículo oficial en nuestro país, dejando de ser un instrumento de representación para convertirse en lo que debería de ser, un instrumento del trabajo que sirve para transportar a los funcionarios y cargos públicos. 

En un principio la cantidad que tenía prevista ahorrarse la administración era cercana a los 8 millones de euros pero ha terminado siendo bastante mayor, llegando a los 18 millones, lo que significa un considerable para la administración estatal.

En 2011 había 1002 conductores de vehículos contratados y al terminar el año pasado quedaban 802 , la reducción no ha sido a costa de despidos laborales, sino a bajas voluntarias y al no reponer las plazas vacantes.

El recorte también ha llegado a los vehículos oficiales que han pasado de ser 921 en diciembre de 2011 a  652 en diciembre del año pasado. El ahorro presupuestario se complementa con las 3 subastas de vehículos oficiales que superaron el medio millón de euros. Las cifras son concluyentes, pero estamos seguros que en las administraciones autonómicas y municipales también se podrá tirar mucho de la tijera y deberían tomar nota cara a suprimir los gastos innecesarios en vehículos que muchas veces son utilizados como representación o incluso como vehículos para disfrute fuera de la labor que deberían desempeñar. Estos datos llegan curiosamente en época electoral, parece un logro pero para que el gobierno de turno fuera Partido Popular o Partido Socialista se haya dado cuenta, nuestro país ha estado tirando el dinero durante años en unos gastos que no tenían justificación alguna.