El pasado mes de diciembre, días antes de la celebración de las fiestas navideñas, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, anunció a bombo y platillo que la #Crisis económica en España era historia del pasado y que ésas iban a ser las Navidades de la recuperación.

Desde aquellas declaraciones hasta las vertidas en la sesión de control parlamentario del miércoles 11 de febrero, el discurso de Rajoy se ha centrado en seguir ensalzando una recuperación económica que, según los datos del Informe de la European Anti Poverty Network (EAPN), está en ese país paralelo que se imagina el señor presidente en su cabeza, y que mentira tras mentira repite hasta la saciedad con la vista puesta, muy probablemente, en las elecciones que tendrán lugar a lo largo del presente año.

Verdaderamente, el 2015 es un año crucial electoralmente hablando, y la corrupción y la mala gestión del gobierno pueden dejar herido de muerte a un partido que se alzó con la victoria por mayoría absoluta en las elecciones de 2011. No ha sabido gestionar esa mayoría, creyendo que la misma era un cheque en blanco para convertir a España en un país de desigualdades, donde 3 millones de personas sufren pobreza severa y casi 13 millones están en grave riesgo de exclusión social.

Pero D. Mariano Rajoy sigue erre que erre; alardeando de que en el año 2014 se ha creado empleo neto, pero ocultando que para esa creación se ha destruido empleo de calidad siendo sustituido por puestos de trabajo precarios, la mayoría de ellos con salarios muy bajos que llevan a que un 67% de la población no llegue a fin de mes y a que, de este porcentaje, un 11% esté al borde de la pobreza y de la exclusión social.

Y aún así, el Partido Popular (PP), en el gobierno, pretende tapar el sol con un dedo: se cree que lanzando mensajes positivos a la población, esos 13 millones de personas (de ellas, más de 2 millones de menores) van a poder paliar sus necesidades más básicas.

Frente a estos datos, Sr. Rajoy: ¿dónde está su tan celebrada recuperación? Los brotes verdes de los que hablaba parecen haberse congelado bajo estos intensos fríos en alguno de los cientos de miles de hogares que sufren pobreza energética; o quizá se hayan quedado entre los sueños y las ilusiones truncadas de millones de personas que lo han perdido todo tras un desahucio, tras la pérdida del empleo, tras la sinrazón de una crisis que lo ha devorado todo dando lugar a un horizonte lleno de oscuridades y de perspectivas poco claras.

Sí, Sr. Rajoy, cada dato y cada cifra de este informe de la EAPN confirma que para la gran mayoría de la población española la crisis económica no es historia del pasado, aunque los datos macroeconómicos puedan, posiblemente, decir otra cosa; pero para esa gran parte de la ciudadanía la crisis económica sigue muy presente en su cotidianeidad, convirtiéndose en su mayor preocupación; una preocupación para la que su gobierno, de momento, no sabe dar solución, simplemente porque para usted, Sr. Rajoy, España no es ese país cuya realidad describen estas cifras, país que usted ha dicho desconocer ignorando la realidad de cientos de miles de personas que se encuentran con grandes dificultades para obtener los recursos más básico. Quizá ésta sea la primera verdad que ha dicho Mariano Rajoy en estos tres años largos de legislatura, y posiblemente sea la única.