Los enfermos fueron invitados al pleno del Parlamento para que pudieran ver en vivo el debate y la votación, donde se iba a garantizar que pudieran acceder a éstos medicamentos para aliviar su grave enfermedad.

El Partido Popular votó en contra, y eso provocó que los enfermos de hepatitis que habían sido invitados irrumpieran con su protesta, sacando pancartas y diciendo "solo nos queda morir con dignidad", otros gritaron "nos están matando por dinero".

La propuesta fue vetada por el PP, algo que había sido avalado y apoyado por los partidos gallegos: Partido Socialista de Galicia, AGE, Bloque Nacionalista Galego y un grupo mixto.

El portavoz de Alternativa dijo a voz en grito e interrumpiendo la sesión de votación: somos cómplices de asesinato.

Luego los enfermos terminaron siendo desalojados. Solo les restó pedir los nombres de la comisión de expertos que instruyeron a la Concellería de Sanidad de Galicia. Esto fue ya en la calle frente a los medios de comunicación que estaban cubriendo los hechos.

Mi opinión es que esto no es un tema político, de ninguna manera. Están en manos de gente que no tienen idea de medicina. Toman decisiones de suma importancia y no se dan cuenta que están matando no solo a éstos enfermos de ahora, sino también a los probables afectados en el futuro. Están llevando una conducta inhumana, sin sentimientos, mientras los enfermos mueren desamparados, porque los políticos han decidido algo que no les compete.

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La cura de la hepatitis C está probada con esos medicamentos, sí que son caros, pues un tratamiento de 12 semanas cuesta 25 mil euros, pero un trasplante de hígado cuesta 120 mil. Si tenemos un país que gasta 137 mil euros al año en comida para los gatos de los palacios que tiene la monarquía, o si cada año se ratifican 1 millón de contratos del Estado, renovándose por inercia sin que ningún político cuestione si son necesarios o no. Si podemos tener la cantidad excesiva de asesores, algunos cobrando más que el propio presidente Rajoy.

Si hay dinero para cosas superfluas, si hay dinero para pagar enormes salarios a los "enchufados", si hay 13 millones de euros mensuales para dar a la Iglesia Católica, entonces señores hay para financiar estos medicamentos de los que depende la vida de estas personas, no son millones.

La injusticia en estos casos es tan deplorable que no hay forma de evidenciar o de que expliquen su actitud ante esta situación tan grave.