Anoche, sobre las 23:45 horas, muchos y muchas valencianas notamos cómo vibraba el suelo bajo nuestros pies. Al principio, la sensación fue como si algo grande se le hubiese caído a la vecina o al vecino del piso de arriba. Pero, conforme iban pasando los minutos, las #Redes Sociales, sobre todo Twitter -llegando a ser TT la tendencia #terremoto- se llenaron de tuits y actualizaciones de estado -en el caso de Facebook- referentes al temblor de tierra desde los pueblos y ciudades próximas a #Valencia capital -Torrent, Alaquàs, Paiporta, Picanya...-. En un abrir y cerrar de ojos, y mientras a algunas personas les estaba invadiendo el pánico, otras dejaron volar su imaginación convirtiendo el tema del terremoto en Valencia en un auténtico festival de tuits originales y divertidos. Los más originales han sido publicados en Photogallery - Terremoto de 2,6 en la zona metropolitana de Valencia

Todo este revuelo en las redes sociales desmontaba mi teoría sobre el origen de ese estruendo a media noche, de esa vibración del suelo. No podía ser que se le hubiera caído algo contundente a la vecina o al vecino del piso de arriba. ¿Qué había pasado?

El desconcierto fue grande durante unos instantes, pero más mayúscula fue nuestra sorpresa cuando el Instituto Geográfico Nacional (en adelante, IGN) confirmaba lo que a muchos y muchas se nos había pasado por la cabeza. Según informaba el IGN, un movimiento sísmico de magnitud 2,6 en la escala de Ritcher, y con epicentro en Mislata, había hecho temblar la tierra valenciana, muy acostumbrada a vibrar y retumbar durante las fiestas falleras a través de las grandes "mascletás" y de las "nits del foc". Sin embargo, en esos momentos, y especialmente dentro de su área metropolitana, permanecía atónita y preocupada ante el comienzo tan inusual del año nuevo, el 2015, un año que se prevé muy movido y electoralmente convulso. ¿Quizá sea una premonición del terremoto político y electoral que puede darse en España a finales de año, y en la Comunidad Valenciana en el mes de mayo?