Llegó e impactó. Grande en la televisión, y en el cine. Pero más grande en el teatro.  Toda ella era genio y figura hasta la sepultura. Esa que hoy ha llegado a su clímax con su muerte. Impetuosa y fuerte, siempre metida en su papel, estaba ella. Infatigable en unos momentos difíciles para el espectáculo en España en años de transición. 
Amparo Baró. Nada se le resistía. Al revés. Se engrandecía en cada guión, en cada papel, en cada personaje.

Conocida por la gente en sus participaciones en televisión con Series como "7 vidas" o algún cameo en "Aida". Perfecta monologuista, que sabía aplicar la sátira a todo lo suyo. Que nunca renegó de sus pensamientos e ideales. Que los decía abiertamente, pesase a quien pesase. Esa mujer, que hizo de la vida, algo más fácil de llevar. Que le quitó importancia a las cosas, cuando las cosas iban mal. Liberal y personaje fiel, que dio y dedicó su vida a un escenario. Que vivió y murió por, para y en él. Siempre había deseado acabar sus días sobre un escenario, y lo ha conseguido, pues, a día de hoy, seguía en activo.

Tenía 77 primaveras muy bien vividas. Aprovechadas y queridas. Gran maestra de los novatos en el teatro e interpretación. Una grande entre las grandes, que hoy nos ha abandonado, dejando nuestra cultura, un poco huérfana. Los que tuvimos la fortuna de conocerla como actriz, añadiríamos, que era una persona incansable. perfeccionista y su peor crítica. Siempre se exigía mas. Amable y campechana, Amparo Baró, supo dejar un algo en la cultura y el Arte de España. Grandes de ahora, comenzaron como novatos con ella. Gente que le debe todo.

Su gentiliza en las tablas de un teatro, dieron paso a nuevas generaciones. Se reía de ella misma, y ello, le dio el derecho de opinar. Siempre desde el respeto y el cariño, que ella en su trayectoria, se supo ganar. ¡Descanses en paz querida! El teatro se quedó hoy, un poco más huerfano. Un cáncer se la ha llevado. Amparo Baró ha fallecido, pero para los que amamos el arte, seguirá viva siempre entre nosotros.