Hay que tener miedo a #Podemos, sobre todo porque está haciendo creer a la gente que puede exigir más a los ricos, porque está intentando meter en la cabeza a la ciudadanía algo muy justo, a mi juicio, que el dinero que le sobra a unos pocos, en vez de acumularse, se reparta. Vamos, terrorismo nazi norcoreano, como diría Rafael Hernando: "el brazo tonto del PP".

Pues a la vez que no paran de criticar a la nueva formación política, permanecen totalmente mudos antes acciones como las que se llevaron a cabo en la Velilla de San Antonio (Madrid). Donde una asociación vinculada a un partido político neonazi, este pasado sábado repartió juguetes en la calle, nada reprobable, salvo que lo hicieron solo para niños españoles (los niños de Madrid obesos como decía Ignacio González).

Tiene que ser enternecedora la imagen en la que se le niegan un peluche a un pobre niño ecuatoriano, bueno no, ecuatoriano no, porque se han ido a su país que, pese a tener un gobierno bolivariano, no tiene tanto paro y está creciendo.

Pues eso, que después de algo tan segregacionista, retrógrado, retorcido y que está llevado a cabo por colectivos vinculados a neonazis (unos de los malvados en los que se inspira Podemos según Esperanza Aguirre) nadie ha escuchado a ninguna parte del Partido Popular decir nada al respecto, vamos que Hernando no ha dicho algo como: "hay que tener cuidado con los neonazis segregacionistas, que son caca...", por ejemplo. Realmente, a mí no me ha sorprendido, pues qué se puede decir del partido político que está a favor de las concertinas (puestas por el PSOE todo hay que decirlo) y ha aprobado la nueva "Ley mordaza", pues que "es el partido de los trabajadores" como dijo María Dolores de Cospedal, en uno de sus más famosos chistes.

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Aunque sí es cierto que el acto no tuvo éxito alguno pues no asistió nadie, algo que deja en muy buen lugar a los vecinos del pueblo. El propio Ayuntamiento ha querido dejar claro que sí dieron el permiso para que se llevara a cabo dicha actividad, pero que ellos no sabían que era segregacionista, pues de saberlo ésta no se hubiera realizado.