Es un tema peliagudo y de difícil tratamiento. Muchos están incluso lanzando las naves allende los mares y pidiendo la vuelta del espíritu de los Reyes Católicos para echar del país a todo aquel que no comulgue con la doctrina oficial religiosa e ideológica. Santiago y cierra España. Ser más papista que el Papa. O tal vez ofrecer educación y formación a los jóvenes. No estoy seguro, pero igual es una forma acertada de evitar la radicalización islámica que vivimos y que no parece tener fin.

Actualmente, millones de jóvenes en todo el mundo se encuentran con un futuro, cuando menos, deprimente. Falta de posibilidades, trabajos precarios o temporales, eso cuando tienen algo, y temporadas de paro de larga duración.

Es lógico que ante un horizonte con tan pocas expectativas, un chico de quince o veinte años se deje impresionar y llevar por radicalismos, odios y cualquier doctrina que le prometa y ofrezca algo de esperanza. Aunque para ello tenga que matar que en nombre de un dios o un ayatollah.

Personalmente, creo que la mejor salida para todo este tipo de situaciones es la de ofrecer una mayor estabilidad personal, laboral, social y moral. ¿Quién no fue más radical cuando era joven y se relajó con la edad rozando incluso el conservadurismo total? Es un esquema muy habitual en nuestra sociedad. Cuando tienes tus necesidades cubiertas, no buscas el cambio. Si no te va bien, cualquier mínimo vuelco de la situación te permite mantener un hálito de esperanza.

¿Qué tal si pidiésemos al ministro Wert que en lugar de crear una educación para talentos y ricos y otra para pobres, tratamos de igualar un poco las tornas y creamos una estructura que permita que los jóvenes tengan cierta expectativa de futuro? Está claro que este hombre no lo hará. Tampoco yo lo veré.

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Sería un proyecto a muy largo plazo. Un tiempo de decenas de años que es posible que mis nietos puedan disfrutar. Pero solo es posible. Para ello había que empezar a poner ladrillos ya. Quizás así los jóvenes musulmanes españoles o franceses no se irían a morir por el Estado Islámico o se olvidarían de salvajadas como la de Charlie Hebdo. Pero solo quizás.