No sé si algunos, en España, son conscientes de lo que supondría perder la Sanidad Pública Universal en favor de una sanidad privada, vamos, acercarnos al modelo de EEUU. Para quien no sepa, exactamente, de qué estoy hablando, le contaré una anécdota, que tuvo lugar este mismo año, y que nos ilustrará perfectamente. 

Todo sucedió en Nueva York, donde una pareja de británicos estaba pasando unas plácidas vacaciones, antes de la llegada a sus vidas de su primer hijo, que estaba previsto para el mes de marzo. Digo "estaba", porque el pequeño se adelantó unos meses, para desgracia de la humilde pareja. Pues al encontrarse en EEUU y sin seguro médico, el parto de la criatura les salió por solo unos 160.000 euros. Vamos, que con la subida del salario mínimo interprofesional que se ha hecho en España (3 euros), podremos viajar alegremente por "yanquilandia"


Claro está que en EEUU eso de que "los niños vienen con un pan bajo el brazo" solo sucede cuando se dispone de un buen seguro médico. Además según una encuesta, que se llevó a cabo en el año 2007 en EEUU, se revelaba que el 62% de las bancarrotas personales del país eran consecuencia del alto coste de los tratamientos, cuando estos no los cubre el seguro médico. Con un sistema sanitario tan segregacionista, durante la crisis económica se estimó que 4 de cada 10 adultos no tenía seguro médico o que este tenía poca cobertura. 


Pero lo más grave del asunto, es que EEUU es el país que más gasto sanitario sobre el PIB tiene por ciudadano, un 17,7% frente a la media de la OCDE, 9,3%. Pero el problema es que, pese a que casi duplica el coste, esto no se refleja en los indicadores que muestran la calidad de asistencia. Por ejemplo, en esperanza de vida, EEUU ocupa el lugar 35 mientras que España está en el puesto número 13, un dato anecdótico es el hecho de que EEUU solo esté un puesto por encima de Cuba, tratándose este último de un país tercermundista.
Pues bien, esto es lo que sucede en el país de los "superhéroes horteras", que la sanidad no es para todos, solo para quien la puede pagar. Así que, de darse esto en España, con el actual poder adquisitivo de la mayoría de los ciudadanos, no me cabe ninguna duda de que en ese momento ya nadie, podría tener miedo a los "bolivarianos".