Castiñeiras, electrcista inculpado en el robo del Códice Calixtino, se niega a reconocer los actos. De hecho, los niega rotundamente en su declaración ante el juez que lleva el caso. También se ha negado a responder a las preguntas de la ficalía, alegando, que no recuerda nada de lo que se le está acusando.

Varias preguntas nos podriamos hacer en estos hechos que en estos días ocupan nuestras noticias diarias. Preguntas como: Porqué nadie se ha dado cuenta hasta ahora. Tan poco control lleva la Iglesia de sus bienes. Que busca una persona robando el Códice Calixtino, un libro de poca utilidad para los ciudadanos de a pie.

Muchas son las cuestiones que se pueden plantear ante estos sucesos. También la aparente amnesia del acusado y la falta de conocimiento de la familia de estas sustracciones.

¿Como negar la evidencia? Debemos agregar a todo, que es de ámbito público, los videos en los que se ven al electricista cometiendo los actos de los que ahora no recuerda nada. Como su mujer no puede tener conocimiento de que había nada más y nada menos que dos millones de euros en su casa. ¡Será que no limpiará o alcahueteará nunca en las cosas ajenas!

Castiñeiras ha asegurado no recordar lo que le dijo al juez instructor durante su declaración, en la que reconoció los hechos que se le inculpan y añade, que lo hizo porque le amenazaron con meter en la cárcel a su mujer y su hijo.

El acusado, ha añadido, que se enteró de todo por mediación de la policía, cuando le pusieron al corriente, de que había aparecido el Códice en su garaje. Mientras se visionaba el   vídeo de su primera declaración ante el juez de instrucción, donde decía, que se llevó el Códice para que no se estropease, el acusado permaneció mirando al suelo. Nadie puede entender, que con el sueldo de un electricista, pueda tener todas las propiedades que posee, y tanto dinero en metálico. Su mujer se limita a decir, que es muy ahorrador. ¡Y tanto, Señores!

Que cada uno piense lo que quiera, pero desde luego me parece inverosímil, que los suyos no sospecharan nada. Que la ley haga justicia. #Iglesia católica