Pocos recuerdan las artimañas de los populares en la oposición para derribar el gobierno de Zapatero. Parece que todo eso ya es historia. Recuerdo a Montoro, hoy Ministro de Hacienda, diciendo en los pasillos del Congreso "no importa que España se caiga, nosotros ya la levantaremos". Se cansaron de repetir, cientos de veces, Zapatero Dimisión ¡Hasta la Cadena de Cope, la de los Obispos, había organizado una campaña para derrocar a Zapatero.

De esta manera obra el PP, o los ideólogos de la ultraderecha liberal, " Gobiernan para ellos mismos"; y lo hacen de una manera soberbia y totalitaria apropiándose de las instituciones del Estado para defender sus intereses.

No sabe, tampoco le importa, gobernar por consenso, ni respetar y tener en cuenta a las minorías, y menos aún gobernar también para aquellos que no los han votado.

La Ley de Seguridad Ciudadana, según los principales partidos de la oposición, es "retrograda", "autoritaria", "represiva" y "fascista"; con el objetivo de "blindar" al actual gobierno frente a los posibles disturbios sociales que las próximas elecciones generales pudieran causar, el Gobierno actual "recorta derechos y libertades ciudadanas".

En principio otorga amplios poderes a la Policía, a la cual ya no se la podrá filmar, es decir "monitorear" ni tan siquiera por parte de la prensa sobre sus actuaciones a riesgo de que al "testigo" , para el PP infractor, le caigan hasta 30.000 euros de multa. Hace lo mismo con los escraches, " como el PP gobierna para sí mismo", incapaz de ponerse en el lugar del otro, se vuelve "paranoico", supone que todo lo que le es ajeno y diferente es su enemigo y lo persigue, entonces - a fuerza de mayoría y de leyes como ésta-, prohibe y reprime.

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Otra, de las más polémicas, es la reforma de aquel "famoso" artículo de la Ley de Extranjería que ahora se ha modificado, o infiltrado para colar, en esta nueva Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana que autoriza a las fuerzas de seguridad españolas a "devolver en caliente" a los inmigrantes que pretendieran ingresar a territorio español de manera ilegal. Este artículo está pensado en clara alusión a Melilla, y no hace más que "blanquear" - sin escuchar a los Organismos de Derechos Humanos-, el accionar de las fuerzas del estado español sobre inmigrantes indefensos.

Sin embargo, No todas las personas que intentan ingresar en España son inmigrantes ilegales y de origen africano, muchos se acercan a lñas fronteras españolas para solicitar asilo político, huyendo de guerras y penurias indecibles, tratando de salvar su vida y la de sus familias.

El Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, en un tono de paternalismo soberbio, como el que utilizaban aquellos "amos feudales" en la España franquista, ha dicho: "Que nos den la dirección y les enviaremos tranquilamente a esos miles de inmigrantes".

Semejante falta de respeto a los Derechos Humanos de las personas que se trasladan de un país a otro para mejorar o para salvar su vida es una respuesta a las ONG que se manifiestan y luchan por una mejora, por un tratamiento más humanitario a los inmigrantes. En el mismo tono, alguien, tal vez un inmigrante, podría decirle al ministro "te quiero ver a ti del otro lado de la valla" ¿alguna vez te has puesto en lugar del otro?

El PSOE, con el consenso de todos los actuales partidos de la oposición, se ha comprometido a derogar, sí es gobierno, esta penosa Ley de Seguridad, paranoica y represiva.