Pablo Iglesias no ha hecho ni más ni menos que pedirles a los 14 eurodiputados socialistas españoles en el Parlamento Europeo, que voten a favor de una comisión específica para investigar el caso de Luxleaks que trata sobre los acuerdos fiscales secretos entre 300 multinacionales y el gobierno de Luxemburgo que manejaba el ahora presidente de la Comisión Europea el señor Jean-Claude Juncker.

Esta iniciativa ha sido impulsada desde el principio por los verdes a la que se le a unido la Izquierda Unitaria de la cual Podemos forma parte. Para que esta comisión se empiece es necesario 188 votos y a Pablo parece que se le ocurrió pedirle el votos los socialistas españoles pues al menos una veintena de sus homólogos italianos, portugueses, franceses e incluso dos letones van a votar a favor de esta propuesta.

Lo sorprendente es que de los 14 eurodiputados socialistas españoles no haya habido ninguno que vote a favor de esta comisión, pero según fuentes de los socialistas europeos parece ser que ninguno tiene intención de hacerlo.

No creo que esta actitud sorprenda a nadie aquí en España, pues con un poco de memoria ya sabemos cómo se las gastan los del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Para darse cuenta de esto el mejor ejemplo es la comunidad autónoma de Andalucía que necesita urgentemente una reforma agraria y que debería estar hecha para hace 30 años y aún no se le ve el flequillo ni por asomo, en esta comunidad hay un pueblo que podría ser un modelo de política si estos supuestos socialistas lo fueran. Este pueblo es Marinaleda donde gracias a una especie de reforma agraria local sumado a una políticas que dan valor al trabajo han conseguido aumentar el nivel de vida de los jornaleros considerablemente aun siendo una isla en medio de un océano cada vez más embravecido.

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Algunas de estas medidas permiten gastar los recursos de manera mucho más eficiente y justa dando más poder adquisitivo a las familias y mucha más calidad de vida; hay un abismo entre los jornaleros de Marinaleda y los del resto de Andalucía, sin duda allí saben cómo distribuir la riqueza o quizás solo sean un problema de voluntad y no de conocimiento, como demuestra el comportamiento de los socialistas españoles, tanto dentro de la comunidad Andaluza como en el propio Parlamento Europeo.