Ayer se produjo un hecho histórico en este país, ayer, por primera vez en su historia, un coordinador general de un partido político entrevistó a un periodista, y no fue ni un periodista de poca relevancia ni un político de una fuerza menor, pues ayer Pablo Iglesias, el rostro de Podemos, entrevistó a Iñaki Gabilondo.

Hubo mucha expectación durante la semana, en Las Mañanas de Cuatro fue anunciado a bombo y platillo y no es para menos, ya que se encontrarían cara a cara dos grandes, Iñaki de antes y de ahora y Pablo, el político con más audiencia de la actualidad.

La entrevista empezó con mucha cordialidad y respeto, ya que realmente, ambos pertenecen a la izquierda y siempre han mostrado respeto el uno por el otro.

Pero pronto el entrevistado tuvo que empezar a mojarse, aunque ya sabemos que a Iñaki no le da miedo la lluvia.

Fue peguntado por la transición y Suárez, sobre Otegi, sobre Pedro Sánchez y sobre el caso territorial de Cataluña. A todo contestó sin tapujos ni pelos en la lengua.

Estiró de la oreja a Podemos, ya que para Iñaki se equivocan en la lectura que hacen de la transición, pues para el periodista vasco, la transición estuvo marcada por la ignorancia política, democrática y una buena intención por parte de todos.

En el caso de Otegui, Gabilondo lamentó que se le encarcelara, pues dijo que el portavoz de Batasuna realmente apostaba por el diálogo para acabar con ETA, a lo que Pablo Iglesias añadió que todavía es lamentable, ya que aún sigue entre rejas.

Del nuevo líder del PSOE, aseguró que como no empiece a desmarcarse de lo que ofrece el PP, no servirá para poder disputarle el poder al actual partido del Gobierno.

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Cuando le tocó hablar de Cataluña, Iñaki dejó claro antes, que su postura era poco popular, y una vez que la plasmó, pareció no ser tan poco popular para el entrevistador, quien parecía estar de acuerdo en casi todo lo que dijo al respecto. Y lo que dijo el galardonado periodista fue que, para él España nunca tendrá solucionado ese problema, ya que hablamos de una nación de naciones, y que tarde o temprano será inevitable el diálogo para terminar con esta situación.