Hoy en Barcelona, se ha puesto en evidencia que, Pablo Iglesias es un líder de masas, aunque él diga que no quiere serlo, que no es un "macho alfa", pero no puede evitarlo, pues si alguien que no es un líder de masas, es capaz de llenar el polideportivo Olímpic Vall d´Hebron y dejar fuera esperando a más de 2.500 personas, que me diga que es sino.

Pero no solo es que allá rebasado el aforó, pues además de esto, que no es poco, el líder de Podemos, ha demostrado que tiene un pueblo entregado, que sin lugar a dudas irán con él a donde les quiera llevar, algo que tal vez puede asustar a muchos, pero que sin lugar a dudas llena de ilusión y entusiasmo a todas estas personas, algo que hoy día ningún partido da a sus votantes, así que como mínimo #Podemos está sirviendo tanto de estimulante como de antidepresivo para gran parte de la población, así que al menos la formación está consiguiendo paliar el descontento de muchos ciudadanos sin ni siquiera haber ganado las elecciones.

Como alguien que no es un líder, es capaz de generar tanto optimismo, simplemente con la palabra, bueno también con los hechos, pues de momento y pese a que gran parte de los medios de comunicación del país está buscando por cielo y tierra cualquier cosa que pueda desprestigiar al Secretario General de Podemos, no consiguen encontrar hechos que logren dicho fin. Y es que de momento #Pablo Iglesias pese a decir que es él no es un líder, está demostrando que en España, si hay una figura política que pueda llevar ese adjetivo, esa es él.

Porque, sí hay alguien que tras decir en Cataluña, en un acto de izquierdas, que no quiere que esta se separe de España, y la gente aplauda, ese es Pablo Iglesias.  Así que creo que no cabe ya ninguna duda, de que en España, ha nacido un nuevo líder del pueblo, que ha sido capaz de ilusionar desde la política a una ciudadanía totalmente desencantada con esta y parece que puede empezar a cambiar la últimamente desgastada relación entre Cataluña y España. Pero pese a este optimismo, no hay que olvidar, que uno de los políticos que hoy se critica como casta, Felipe González, un día también fue un líder del pueblo.