Los ciudadanos velan por los intereses de su ciudad, pagar impuestos es una obligación que todo el mundo o casi todo el mundo comparte y acoge con alegría y satisfacción, a pesar de que cada año, hay cambios significativos, Hacienda sigue queriendo recaudar más dinero, se inventan nuevos impuestos y se sube la cifra de los impuestos ya existentes.

Este año se ha celebrado, como todos los años, la lotería de navidad, un sorteo con más de un siglo de vida, en el que hay muy pocas probabilidades de ganar, una entre cien mil, si se compra un solo boleto, y la probabilidad de perder es de un 86%, lo más seguro es que no toque ningún premio, el único ganador seguro es Hacienda.

Las cifras de este año, a pesar de estar consciente plenamente de la seguridad de perder sobre la de ganar, alcanzó los 2472 millones de euros, un incremento del 4'64% respecto al año anterior. De la cifra anteriormente mencionada, el 30%, es decir, aproximadamente 720 millones de euros han ido a las arcas de Hacienda en concepto de gastos y administración, a parte de esta cifra mencionada, se ha creado un nuevo impuesto de "solidaridad" el 20% de lo que hayas ganado, siempre que supere los 2500 euros, va para hacienda también.

El ciudadano tiene una probabilidad de uno entre cien de ganar pero Hacienda tiene una probabilidad del 100% de llevarse el bote. Es ilógico, comprar lotería del estado para el propio estado, pagar impuestos es una obligación que todo ciudadano debe cumplir pero hay un límite entre cumplir una obligación y explotación, estos impuestos se pueden denominar como explotación económica ya que se busca sacar su parte del pastel de cualquier modo.

Vídeos destacados del día

España no está pasando su mejor momento, fue un país grande y libre pero la corrupción de los políticos y la mala administración de dinero público por parte de personas irresponsables con su propio país, no aptos para desempeñar el puesto que se les ha otorgado, ha recaído en el país como consecuencia. Sigue habiendo esperanza para este gran país siempre y cuando los partidos políticos futuros, velen por los intereses del país y del pueblo para el pueblo y no sigan asfixiando al ciudadano.