Cuando se habla de participación ciudadana o referéndums, no se habla de que no se le puede pedir a una minoría imponer a una mayoría su opinión (sobre todo cuando estas son equitativas en porcentaje) ni tampoco al contrario, eso no es democracia. Pero lo que es antidemocrático es la falta de concienciación y participación en este país surgido por y para el bipartidismo y demás partidos tradicionales. Solo dos apuntes que creo evidencian el hecho de que simplemente ejercemos nuestra participación cada cuatro años.

  1. En este país es imposible la participación directa. Si se habla de listas abiertas todo el mundo se esconde. Dichos representantes de todos los cuidadanos no son tales, un voto de un determinado partido político vale diez veces menos que el de otros partidos tan válidos como el primero. Para que prospere una ILP (que es lo más parecido a participación directa ciudadana fuera de los votos cuatrianuales) se necesitan un millón de firmas para que entre en el Congreso, que lo estudia una Comisión Mixta para ver si se discute en la cámara parlamentaria, y ¿quienes componen esa comisión.Principalmente personas del Partido Popular y del PSOE, los cuales renunciarán a cualquier ILP, hecho probado por el número de estas que se han aceptado. En los últimos catorce años solo he acudido al referéndum europeo, ni siquiera la tan importante reforma de la Constitución nos dejaron votar (aprobada por el PP-PSOE en agosto y con voto ultra rápido). Las Diputaciones Provinciales son cotos de amigos de ambos partidos, instituciones públicas que mueven miles de millones de euros públicos al año, no son ni votadas por los ciudadanos.
  2. En todos los países occidentales existen referéndum cada poco tiempo, una minoría puede convocar un referéndum y luego la mayoría decidirá si se aplica o no (se vio con la legalización del cannabis en Estados Unidos; en algunos estados se votó en referéndum SI y en otros NO). Pero atendiendo a las cifras: "El pueblo suizo puede derogar una ley ratificada por el parlamento, si se reúnen 50.000 firmas en un espacio de cien días tras la promulgación de la ley, para obligar al gobierno a someter el asunto a votación pública, mediante un referéndum facultativo (con doble vuelta a nivel federal). En EEUU, en las últimas elecciones presidenciales se desarrollaron "en total 176 referéndums sobre leyes o proposiciones de leyes ya aceptadas o en vias de aprobación" mientras que en las anteriores fueron más de 300. En el Reino Unido, proposiciones surgidas por movimientos ciudadanos pueden llevar consigo la realización de referéndums. En Italia o Francia se ha modificado la Constitución un número notable de ocasiones en los últimos años.

 Por lo que se ve, darle voz al pueblo no deriva en una anarquía ciudadana.

Espero que algún día nuestros dirigentes dejen de engañarnos con promesas incumplidas y definitivamente alcancemos como sociedad la madurez democrática, la cual nos evitará escándalos como los que vemos día tras día, y por fin sean los ciudadanos los que evalúen a sus dirigentes.