No han servido de nada las excusas de Jaume Matas, uno más entre los corruptos, ahora que hay cientos, de los cuales sólo unos pocos como él están en la cárcel. Su régimen abierto en la prisión de Segovia no ha demostrado que esté reinsertado en la sociedad y que no vuelva nunca a cometer los delitos que le mandaron al trullo.

La Audiencia de Palma de Mallorca desestimó su recurso. Ya hace tiempo que hace compañía, virtualmente se entiende, a compañeros o simpatizantes del PP como Luis Bárcenas, Josep Lluís Núñez o próximamente Carlos Fabra. Digo virtualmente por que cada uno está en una cárcel distinta.

No quiero aquí dar un sermón sobre la honradez y lo que es bueno o es malo, de eso ya se encargan medios de comunicación que protegen y defienden al corrupto, sobre todo si éste es propietario de esos medios o es del partido político de la misma ideología del medio.

Sólo que es que esta gente, casi siempre de clase alta, se cree que si ha de pagar por sus delitos y tropelías, en la cárcel va a poder vivir igual que en sus lujosas mansiones. Ya sabemos, viendo las películas ambientadas en cárceles, que muchos presos se unen por procedencia étnica, religiosa o de clase, y eso pasaba, por ejemplo, con los mafiosos que acababan en la prisión, como Al Capone. Pero en el caso de Matas, ha pensado que podría vivir una prisión como si fuera un retiro espiritual o una excursión a lugares extremos, como esas que se hacen a las ciudades deshabitadas por la catástrofe de la central nuclear de Chernóbil.

Me acuerdo de los detenidos cuando el intento de golpe de Estado del 23 Febrero 1981, con varios de aquellos militares y Guardias Civiles en una celda con lujos que ningún preso común, condenado por un simple tráfico de drogas o robo a una sucursal bancaria de mala muerte, tenía.

Vídeos destacados del día

Un chiste en una revista satírica estilo "El Jueves" lo mostraba así: un militar se quejaba y decía "Aquí no se puede vivir. La tele, ¡en blanco y negro! Y el aire acondicionado no funciona". El funcionario de prisiones le contesta: "Disculpe el señor. No volverá a ocurrir".

Esto se les puede aplicar a los corruptos que acaban de ingresar en las cárceles a pagar sus delitos. La clase baja a la que siempre habían despreciado tiene ahora que convivir con ellos, quieran o no quieran, en alguna parte de la prisión.

Y en el caso de Jaume Matas, me acuerdo del magnífico reportaje de Canal + Francia sobre el anterior Rey Juan Carlos I y su decadencia. Hablaban de los corruptos españoles y Matas era uno de los citados. La periodista francesa hablaba con Matas por teléfono para entrevistarlo, él se negaba y ella le ofrecía que él podría dar su punto de vista y defenderse, decir que era acusado falsamente, pero él volvió a negarse. Entonces, el canal francés, con buen criterio, recuperó la famosa entrevista de Jordi Évole a Matas en "Salvados", que motivó incluso que fuera utilizada como prueba acusatoria contra el político por la Justicia.

Mal hizo en su momento Matas al decir aquello, creería que no le harían nada. Como Luis Bárcenas, el cual lleva año y medio en la cárcel y el PP ha sabido desmarcarse de él, tanto que saben cómo tirar balones fuera y no tratar, por qué antes le defendían con frases como "Es una campaña contra el PP" o "Ánimo, Luis". Hasta que haya más dirigentes suyos que acaben en la cárcel, entonces veremos. Pero si hacen mal esto como otros temas, #Corrupción