Ya está, ya se ha salido con la suya el Gobierno Rajoy. Ya tiene su "valor tradicional" añadido a la legislación española. Algo que según ellos nos equipara a las democracias occidentales, sobre todo la de Estados Unidos, la que siempre tienen en la cabeza, sobre todo cuando ven cada Navidad la película "Qué bello es vivir" de Frank Capra y lloran por enésima vez la vuelta a la vida del desdichado protagonista gracias a un ángel más propio de una película de Fellini que de una religiosa.

Pues no; esto nos equipara a presuntas democracias como Hungría o Rusia, que celebrarían esta vuelta a la Edad Media, sobre todo el país de Bela Lugosi, pues el de Vladimir Putin, al estar sancionado por la UE, no puede celebrar nada con ellos.

Y lo más denigrante es que con esa Ley han legalizado las "devoluciones en caliente", la patada en las posaderas del inmigrante clandestino para que vaya sin pagar billete de vuelta a Marruecos.

Alguien tan cristiano y que debería ser caritativo como el Ministro del Interior no tiene en cuenta esto, me imagino por que aún debe de ser de los que sólo ve digno de ayuda a alguien que también sea cristiano, y católico, por supuesto. Como casi todos los inmigrantes son musulmanes, no le interesa. Como hace años al Vaticano le interesaba, como se contaba en una serie sobre Juan XXIII, que las Nunciaturas en países no católicos sólo iban bien en cuantas más conversiones al catolicismo consiguieran.

Creen que cada día hay más gente orgullosa de haber nacido en este país. No sé… quizás mientras la Selección de fútbol tenía a Xavi, Iniesta, Piqué y Busquets en forma, entonces sí había gente que cantaba eso de "Yo soy español, español, español…", pero desde el día que vieron por la tele a su Rey matando elefantes y engañando a su mujer con una rubia alemana salida de un capítulo de "Isabel", esa fe en su país se fue a hacer punyetes.

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Con las tecnologías actuales, el Gobierno se cree que con esa prohibición de no filmar a policías abusando de los manifestantes, se acabarán las protestas y les lloverán Premios Nobel de la Paz por su gestión.

Volveremos a los tiempos de que las fotos de este tipo que la censura prohibía llegaban a la redacción de Le Monde y éste las publicaba en portada, haciendo trizas la imagen de "Reserva Espiritual de Occidente" del franquismo, e intentaban desmentirlas con acciones desesperadas y rabiosas. O captarán a escondidas imágenes con teléfono móvil u oculto en cualquier parte de la ropa, en plan Anacleto Agente Secreto, y las difundirán por Internet, como las de las manifestaciones en Irán o la China contra su Régimenes totalitarios.

Y los que antes se rasgaban las vestiduras con las parodias de los guiñoles de "Les Guignols de l'Info" sobre Rafa Nadal o Iker Casillas, seguro que ahora les hará feliz ver si parodian de igual manera a Rajoy. Ya lo hicieron un día, vistiéndolo como si fuera un mendigo.

El guiñol del presentador del programa le va a dar una limosna, pero Rajoy dice "No, si yo soy el Presidente de España". El presentador se queda asombrado y dice "Ah, pues entonces, tenga, 3 € para que se compre un bocadillo".

O se recurrirá a las imágenes de archivo de "grises" persiguiendo manifestantes en blanco y negro para decir que la Policía actual hizo algo parecido. Se ha cubierto de gloria el Gobierno. Si un día dejan de gobernar, que Putin les conceda asilo, como a Depardieu, y que éste comparta sus 14 botellas de vodka diarias con ellos. Eso dicen que matan las penas.