Un día después de que el Partido Popular imponga en el Congreso su “nueva” Ley Mordaza, el Consejo General del Poder Judicial, CGPJ, ha anunciado que, entre los meses de julio y septiembre de este año, han aumentado los desahucios en un 7,3%, respecto al mismo periodo del año 2013, llegando a una cifra de 13.341. Y, más o menos a la vez que esto pasa en la vida real, en el mundo de Marino Rajoy, la cosa va bien, y es que en un acto con empresarios, el presidente ha afirmado que la crisis “en muchos aspectos es cosa del pasado”, y razón no le falta, ya que debe referirse a que gracias a su “nueva” Ley Mordaza, las protestas que ha generado la “crisis” quedarán en el olvido.

Pero España no solo es una potencia mundial en producción de desahucios, y de presidentes mentirosos, sino que también es una nación de tradiciones. Y sabemos mantenerlas cuesten lo que cuesten, sino que se lo pregunten a María Dolores de Cospedal, gran conocedora de la tradición nacional de inaugurar construcciones, antes de las elecciones. Como maestra de esta antigua tradición de la clase política de nuestro país, "Cospe" (Cospedal para quien todavía le guarde algún respeto) ha inaugurado, incluso antes de su finalización, como buena folclórica, una Torre de 40 metros de altura, con once pisos, en la que ya se han invertido 2,9 millones de euros, y se estima que cuando quede totalmente terminada - pues falta una urbanización a su alrededor - llegará a los 4 millones. Un proyecto nada ostentoso, ya que está situado en una gran urbe como Socuéllamos, que cuenta con 14.000 habitantes, entiéndase la ironía. La Torre del Vino, que es como se llama este faraónico proyecto, quedó inaugurada por la anti-populista secretaria general del partido popular, que dijo, justificándolo de alguna manera, que “somos el mayor viñedo del mundo y tenemos el mejor vino del mundo”

Y se podría entender que tal vez nuestros actuales gobernantes creen que no necesitamos parar los desahucios, no, que realmente lo que queremos es mostrar a los visitantes cómo hacemos nuestros vinos. Desde luego, en España, pese a estar pasando por un periodo complicado, podemos presumir de tener un Gobierno serio que huye del "populismo", un Gobierno que para suerte de la clase obrera, y como dijo "Cospe", “es el partido de los trabajadores”, nótese toneladas de ironía.