Que ya está, que dice Mariano Rajoy que lo de la #Crisis ya está finiquitado, que ya no tenemos nada más que temer, que podemos vivir felices y comer perdices. Bueno, lo de las perdices es una exageración, dejémoslo en mortadela o, qué diablos, si ya estamos dejando la crisis a un lado, ¡tiremos la casa por la ventana! Celebrémoslo con mortadela con aceitunas.

A ojos de Rajoy, el 31 de diciembre celebraremos la última Nochevieja de la crisis, la última tras seis largos años en los que hemos visto como cada día todos éramos más pobres. A la vez que unos poquitos, que la inmensa mayoría solo conocemos por la televisión, se iban haciendo más ricos.

Pero bueno, parece que esto ya se termina de una vez por todas, así de fácil, ¿quién lo iba a decir?

En tales circunstancias, hay motivos para una doble celebración esta Nochevieja: la despedida de este año 2014 y el punto y final a la crisis. Y qué mejor manera que celebrar tal cosa que una cena por todo lo alto, que se note nuestro poderío tras seis años de penurias. Que nuestro renacer económico sea memorable.

Latas de atún en aceite vegetal, o incluso en escabeche; mortadela, con y sin aceitunas; choped, frito con aceite de oliva refinado está de rechupete. Arroz, o una buena sopa de sémola, puede ser un primer plato de auténticos gourmets. Aunque con mucha agua, un par de mendrugos de pan, ajos y un huevo, siempre se puede preparar una excelente sopa de ajo para toda la familia, si por algún inconveniente ajeno a la crisis no conseguimos el arroz o la sémola.

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Y si la familia es muy grande, se puede añadir más agua y más sal. Sería conveniente algo de colorante artificial, para que tenga un aspecto apetitoso.

Nuestro menú de marqueses para celebrar el fin de la crisis estaría incompleto si no lo regamos con los mejores caldos. Para el pescado es recomendable un buen vino blanco y para las carnes nada hay como un buen vino tinto. Seguramente podremos conseguir un pack de vinos surtidos en Tetra Brik, nada mejor para degustar estas excelentes viandas.

¿Y qué me dicen de los postres? ¿Cómo celebrar una Nochevieja tan especial como esta sin unos buenos postres? En cualquier supermercado podrás comprar una bolsa de magdalenas o de croissants, las cuales suelen incluir varias docenas. Tendrás postre para todos tus invitados. Y, ¿no hemos dicho que íbamos tirar la casa por la ventana? Pues entonces, seguro que las encuentras con chocolate. Este tipo de detalles marcarán la diferencia, no nos quepa duda.

Y, finalmente, la despedida del año, con el champán y las doce uvas.

Tras estos años de oscuridad que hemos vivido, nada más bello hay que celebrarlo con todo el mundo. Por ello este es un año para olvidarse de comprar champán y uvas y tomarlo con todo el mundo, en alguna plaza pública, en la que el Ayuntamiento de la localidad en cuestión se encarga tanto de una cosa como de la otra. 

Porque esta es la Nochevieja en que le decimos adiós a la crisis y, por fin, tras seis años de penurias económicas, podemos tirar la casa por la ventana sin miedo al mañana. Lo ha dicho el señor presidente, don #Mariano Rajoy. Después de este drama, los españoles podemos celebrar una Nochevieja por todo lo alto. Gracias PP y, sobre todo, gracias Mariano. #Navidad