El Ministro de Justicia Rafael Catalá, llevará mañana al Consejo de Ministro la propuesta con la que se piensa nombrar al próximo fiscal general del Estado, después de ser aprobada será el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), quien examinará sus requisitos y el lunes 22 de diciembre se reunirá el pleno en horas de la tarde, para revisar y examinar la capacidad del sustituto de Torres-Dulce y que propone el Gobierno.

Uno de los nombres que se barajan es el de Pilar Fernández Valcárcel quien actualmente se desempeña como fiscal del Tribunal Supremo, con categoría de fiscal de sala, también se mencionan a los fiscales Antonio del Moral o Miguel Colmenero de línea conservadora y miembros de la sala del Tribunal Supremo.

Un nombre que se mencionaba y se veía como fuerte candidato y que ahora se ha descartado es Fernando Grande-Marlaska que es el presidente de lo penal de la Audiencia Nacional.

Para poder nombrar al nuevo fiscal general del Estado se deben cumplir ciertas normas formales que el pleno del órgano de gobierno de los jueces CGPJ deben examinar con cierto cuidado y cumplir el mínimo de los requisitos, como ser juristas nacidos en España, con un prestigio elevado, llevar al menos quince años ejerciendo de manera efectiva su profesión, porque así lo establece el Estatuto Fiscal en el artículo 29.

Cuando ya se tenga el nombramiento del nuevo fiscal, éste deberá presentarse ante la Comisión correspondiente de la Cámara, según el reglamento a efectos de que sea valorado su capacidad profesional, idoneidad y méritos.

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Luego el fiscal general del Estado juramentará su cargo ante el Rey Felipe IV, y después podrá tomar posesión del cargo ante el pleno del Tribunal Supremo.

Lo que se espera es que no sea un títere en manos del Gobierno que tal parece según lo informan algunos medios de comunicación, es lo que le ha pasado al ex fiscal Eduardo Torres-Dulce al que pudieron más las presiones que el Gobierno ejerció sobre él, que su propio criterio al que algunos hoy se atreven a calificar de débil, aunque trató de plantar cara en casos como el de Luis Bárcenas, Artur Mas, Bolinaga y Mata.