Si hay algo que no puede ir de la mano nunca es el deporte y la violencia, el motivo, que algo que sirve para pasar un buen rato con amigos o con gente que comparte una afición no puede pasar a ser algo condenable como una lucha de bandos, así que hay que condenar a esos que van a los campos a buscar peleas y las consecuencias que eso conlleva.

Así que debemos de aplaudir los últimos acontecimientos que se están dando en la Liga, tanto las detenciones que se están produciendo por la muerte del aficionado deportivista, cuatro de ellos como posibles asesinos y más de ochenta por participar en la batalla campal, pero no solo queda aquí la cosa.

Los equipos de fútbol están poniendo medidas y castigos a aquellos aficionados que se pasen un pelo, claro ejemplo el Real Madrid que expulsó a 17 aficionados por insultos al eterno rival, el Barcelona, y a su estrella, Messi.

Otro equipo de segunda división expulsó como socios a dos hinchas al proferir estos insultos racistas y llevar simbología nazi, algo que la federación aplaude y la cual va a imponer castigos severos a los equipos que no saquen de sus estadios estos cánticos y a estos grupos con ideologías extremas llevadas al culmen de la violencia.

De esta manera, los aficionados que nos gusta el fútbol iremos a los campos a disfrutar del juego, a pasarlo bien cantado y bailando sin necesidad de insultar a nadie, el ambiente será mucho mas festivo a la par que ayudará a los equipos a no estar en tensión y lo que es mas importante, la actitud de respeto ante los niños me parecen de una grandísima educación y una experiencia única, muchas veces se escucha a los pequeños proferir insultos que provienen de estadios de fútbol, de esta manera evitaremos muchísimos problemas.

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Un sí a la violencia fuera del deporte y un sí a que esto ocurra cuanto antes mejor, animando a la federación de fútbol a que no muestre benevolencia con nadie porque cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar, de esta manera podremos disfrutar de un fútbol vistoso como el fútbol inglés, donde hay más respeto.