Dicen los más críticos con Podemos, que de ganar estos las próximas elecciones generales, convertirían España en una república bananera, y aunque en mi humilde opinión, son declaraciones falaces, aún si fueran ciertas y si realmente se produjesen estas predicciones sobre el partido de Pablo Iglesias, permítanme decir que ya estaríamos avanzando respecto a lo que tenemos hoy día. Y es que, ahora mismo somos un reinado de pandereta, así que de pasar de reinado a república ya sería avanzar, al menos, así lo entiendo yo, e incluso en los videojuegos de estrategia política, la república es la evolución -siempre positiva para la ciudadanía- de la monarquía.



Esto de república bananera se usa para referirse a Cuba de forma peyorativa, pues bien, si realmente analizamos la situación económica y política de Cuba y España, igual la ciudadanía también saldría ganando.

Y no digo que económicamente tengamos que ser más pobres, que es lo que es realmente Cuba, un país más pobre que España, ni tampoco digo que tengamos que pedir a EEUU que nos haga un bloqueo económico ni nada de eso, pero si me gustaría que los políticos de aquí tuvieran buenas intenciones hacia la ciudadanía como -a mi parecer- las tiene el Gobierno cubano.

Porque si no es por tener voluntad, no se explica que en Cuba, que es un país mucho más pobre que México por ejemplo, no exista la desnutrición infantil desde 2009, como señaló José Juan Ortiz, representante de UNICEF en la Habana, mientras en México esta se situa entorno al 7,6%,  según José Juan Ortíz, "esto se debe a que en Cuba hay voluntad política".

Algo que aquí, en España, parece estar muy lejos de la voluntad de algunos políticos, como ejemplo que ilustre mis palabras, tenemos las lamentables declaraciones de esta semana de Ignacio González, en las que para justificar la negativa a abrir los comedores escolares en verano, declaró que "el principal riesgo de los niños de la Comunidad de Madrid, es la obesidad".

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Yo, ya puestos a decir barbaridades, habría añadido -de comer solomillos y jamón de bellota- y seguramente además de levantar aplausos entre los de su banda, también los hubiera hecho reír. Y son estas cosas las que nos convierten en un reinado de pandereta, porque a quien manda solo se le puede tocar la pandereta, porque como le toques sus partes nobles en el trascurso de alguna protesta, ¡zasca!, Ley Mordaza en toda la boca y en todo tu bolsillo claro está, eso, reinado, vamos lo que viene a ser absolutismo.

Cierto que se habla de Cuba como una dictadura, yo no he estado allí, por lo que no sé si es así, lo que sí sé, es que los medios de información manipulan y con la irrupción de Podemos, esto ha quedado más que latente. Si no tenemos el caso de Hugo Chavez, que en una entrevista en la BBC, que se realizó en 2010, se le tachaba de demócrata socialista, algo que dista bastante del terrible dictador que parecía ser para nuestra prensa. También sobre la figura del fallecido Comandante existe un documental del cineasta Oliver Stone, en la que se puede ver la figura de un ser humano muy diferente a la que los medios de comunicación españoles nos hicieron ver.

Por último me gustaría hacer un ejercicio de imaginación, y ponerme en el supuesto de que, el pequeño Nicolás, sí, ese al que un "amigo" le pasó la selectividad, sí, ese que ha estafado desde las categorías inferiores del Partido Popular, sí, ese.

Pues imaginaros que no se hubieran destapado todos estos escándalos sobre él, igual hubiera llegado a tener algún cargo de responsabilidad dentro del Gobierno, y, de haber sido así, seguramente en alguna ocasión, para desprestigiar las políticas de izquierda, habría hecho alusión al despectivo término de "república bananera", al igual que lo han hecho gente como Esperanza Aguirre, Floriano, etc, que, después de conocer el caso del pequeño Nicolás y asociándolo a España, un reinado de pandereta, no me cabe duda de que todos estos han sido y son, en mayor o menor medida, como el pequeño Nicolás.