La Constitución Española de 1978 no da respuesta, está sin voz. Al principio fue un instrumento que aplazó la resolución de conflictos existentes entre los distintos partidos políticos entorno a la distribución territorial del poder. El veredicto es una Constitución ineficaz con los problemas de Estado. Si recordamos como éramos, entonces la mayoría de los que participaron en el debate constituyente estaban mas preocupados por crear un Estado que por construir una nación y los que nacieron antes o después de finalizar la guerra civil 1936-1939 por la libertad, la democracia, garantía de derechos y justicia importaban mas que los valores dados a la identidad nacional.

Por esos motivos y porque los constituyentes no se plantearon la distribución igualitaria de poder a modo de estados federales si no de un estado integral. El desarrollo federativo de un estado autonómico y el cambio en la jerarquía de las necesidades políticas precisa al menos de una reforma constitucional y ha sido la aplicación de políticas y no la Constitución la que nos ha arrastrado al punto en el que estamos, vivimos ya en un estado federal en el que conviven distintas nacionalidades, distintas culturas, distintos idiomas. Gobernadas con políticas diferentes a las del gobierno central, lo que dificulta mucho el entendimiento entre Estado y Autonomías habrá que aprender a convivir no como miembros de una autonomía si no de un estado federal y multinacional.

Sí se necesita una reforma constitucional, pues la sociedad viene demandando una serie de cambios solo garantizados mediante reforma constitucional y estatutaria después de esto seria oportuno y necesario reparar en las autonomías que reclaman su autogobierno e independencia que son la mayoría y en las que no están interesadas que son las menos, vendría a ser como Estados Unidos pero en pequeñito, Imaginen un estado pequeño como España lleno de estados independientes, una reforma constitucional es necesaria e inevitable, no podría exponer motivos más importantes.