El globo de Napoleón Bonaparte

En Roma, la ciudad eterna, uno de los monumentos representativos de la época del imperio, es la tumba de Nerón. El benévolo lector se preguntará cual es la referencia entre Napoleón y Nerón, considerando que Napoleón Bonaparte ni siquiera estuvo nunca en Roma. Esta es la historia.

El 2 de diciembre del año 1804, en París, Napoleón Bonaparte se corona emperador en una ceremonia fastuosa, hasta el papa Pio VII viajó a París para la ocasión, la intención del Pontífice era coronar al soberano, hecho que quedó frustrado ya que Napoleón, en un gesto de suprema arrogancia y soberbia, se auto coronó.

Varias semanas duraron los festejos de la fastuosa ocasión, en medio del jolgorio, el día 16 del mismo mes de diciembre, los eufóricos celebrantes de la capital francesa pudieron contemplar cómo en la noche parisina se elevó un majestuoso globo iluminado con 3000 fanales y adornado por la efigie esculpida de un águila imperial.

Unos años antes, en 1782, los hermanos Joseph y Jacques Mongolfier habían creado el primer globo aerostático y para la ocasión que reseñamos, el inventor francés Garnerin, proyectó esta atracción espectacular para unos extasiados espectadores.

El globo se elevó hasta que se perdió de vista y se supuso que al extinguirse el aire caliente que permitía la elevación del artefacto, este caería en las inmediaciones de París. La extrañeza se presentó al día siguiente, cuando no se pudo encontrar el artefacto.

Sorpresivamente el ostentoso artefacto, utilizando vientos propicios, se elevó a altura inimaginables y traspasó la cordillera de los Alpes continuando su viaje hasta el centro de la península itálica, hasta caer por fin justamente sobre la tumba del emperador Nerón.

Cuando le refirieron el hecho a Napoleón, éste interpretó lo acontecido como mal augurio y de hecho se negó siempre a utilizar en sus campañas estas mongolfieras, aunque sus asesores consideraban tratarse de un inmejorable instrumento estratégico.

A bordo del globo Garnerin colocó una nota que decía: “El globo que contiene esta nota se elevó en París la noche del 25 frimal (16 diciembre según el calendario revolucionario) es obra del señor Garnerin, aeronauta privilegiado de S.M: Emperador de Rusia y funcionario del gobierno francés, A los que encuentren este globo, agradecemos cuidarlo y avisar al señor Garnerin sobre el sitio donde bajó”.

También contenía el aparato algunas cartas de papa Pio VII y trescientos francos como premio para el que lo encontrara.

El globo fluctuó por más de 22 horas antes de aterrizar.

Los restos del aparato fueron llevados al Vaticano, donde permanecieron conservados por 170 años. En 1978, el papa Paolo VI, primer pontífice en efectuar un vuelo sobre aviones de las fuerzas armadas, lo obsequia al Museo Histórico de Aeronáutica Militar Italiana. Es el objeto más antiguo expuesto en el museo.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más