Desde que leí la Historia del Arte [VIDEO] del profesor de origen austriaco E.H Gombrich, he modificado poco a poco mi forma de ejercer la profesión de historiadora del #Arte. Ahora, al visitar un lugar sea artístico o no, intento evadir las etiquetas, liberarme de posiciones esnobs, y es que todavía, en mis oídos retumban las siguientes palabras de su introducción: “Es infinitamente mejor no saber nada acerca del arte que poseer esa especie de conocimiento a medias propio del esnob. El peligro es muy frecuente”.

Madrid es un buen lugar para liberarse de esa visión esnob, porque allí se mezclan los espacios artísticos institucionales, con otros vinculados a la cultura urbana.

Por ejemplo, en la calle Santa Isabel de la capital que une dos espacios culturales de la ciudad como el Cine Doré y el Museo Centro de Arte Reina Sofía, también encontramos deliciosos bulevares con bares, y pubs de toda índole, como una cafetería- librería, una zapatería especializada en tacones flamencos, etc; dentro de esta sui-generis galería urbana, se levanta un bar con escaparate, Benteveo, este lugar, ya había captado anteriormente mi atención no por algo artístico, sino por un recuerdo. En el mes de julio del pasado año, en el bar se exhibía en un escaparate una amplia colección de novelas de western de Marcial Lafuente Estefanía un autor popular que podría compararse con Corín Tellado, era algo que me daba curiosidad porque, desde hace muchos años había visto en casa de mi abuela esas pequeñas novelitas, que mi padre y mi tío leyeron con fruición.

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En mi última visita a Madrid, acudí, al pasar por la calle, a ojear de nuevo esos títulos épicos, sin embargo encontré algo nuevo, que me enamoró a primera vista, eran unas postales con unas fotografías a caballo entre la ensoñación, lo real y los recuerdos de un norte de Argentina imaginado. Las postales se venden en un pequeño estuche, simulando ese estuche de postales que podemos comprar en ciudades históricas y donde aparecen los principales monumentos, de ahí su nombre: Álbum Souvenir, y están firmadas por el equipo Rayo Silver, que conforman dos fotógrafas argentinas de renombre: Cecilia Lutufyan e Ivana Salfity, ambas dedicadas a la fotografía artística, pero con un gusto por lo humano y lo natural que las caracteriza.

Tras este feliz hallazgo, me hice con un Álbum Souvenir, y pregunté a las artistas qué las inspiró para este proyecto. Aparte de la factura técnica de las fotos, que es impecable, y de los surreales montajes en los que el espectador encontrará amuletos propios de la cultura boliviana (colindante con el Norte de Argentina) como el Eneco: fetiche que atrae la bonanza, la llama, animal significativo de la cultura andina, o máscaras grotescas de carnaval, es quizás una de las frases con que me resumieron su tarea la que puede explicar el éxito de este Álbum:

A partir de un archivo amplio de imágenes con el que contamos, por haber trabajado durante varios años viajando y recorriendo lugares, pensamos en transformar, desde una mirada más lúdica, ese material. Conocemos muy bien el norte andino (que incluye norte de Argentina, Chile, Bolivia y Perú) y por eso decidimos empezar por ahí.

Finalmente surgieron estos collages y la verdad es que disfrutamos mucho armando cada uno”. (Rayo Silver).

En esta definición de su proyecto hay cuatro palabras que sirven para motivar al espectador a amar este pequeño álbum y son: esa “mirada lúdica”, porque el verdadero arte siempre tiene algo de juego, y el “disfrutamos mucho” de las artistas que lo realizaron, que demuestra su pasión por el proyecto y que se revela al espectador al contemplar cada una de estas fotografías. #Cultura Madrid