La cultura digital define nuestra realidad actual: vivimos, interactuamos y formamos parte de un nuevo orden sociocultural, de eclosión reciente, y el impacto en la estructura social e ideológica de nuestro mundo es inédito por su fuerza de penetración y transformación, es como una pantalla que se ha instalado delante de todo paradigma existente, y que obliga a mirar a través de ella, sin otra posibilidad que su aceptación, sabrosa o forzada.

La tecnología nos atraviesa, nos dirige, nos condiciona, manipula nuestra voluntad y nos obliga a seguirla, y hasta me animo a decir que es como una entidad que crece en el exterior pero nos posee y absorbe al mismo tiempo, transformando cada ser vivo en una pieza más de su todo.

Como toda transformación que involucra al ser humano, esta se ve también reflejada en nuestro interior, ya que nos obliga a pensarnos desde ella misma, entonces no podemos excluirla en hacerlo (el pensar), sino que la incorporamos en nuestra expresión más humana, no sólo como herramienta para la manifestación, sino también como objeto reflejo de nuestro ser.

La tecnología moderna (computadores y software cada vez más completos y con actualizaciones cada vez menos equidistantes en la línea del tiempo) se centra en la creación de ficciones, al igual que la actividad artística, que se encarga de representar a través de imágenes (visuales, táctiles, sonoras) aquellas "cosas" que en realidad no tienen nombre (los nombres que otorgamos las "cosas", materiales o inmateriales, no son más que códigos, ficciones, representaciones lingüísticas).

Si el Arte consiste en hacer una síntesis de la porción del mundo en que se vive, utilizando las herramientas de que nos hemos apropiado. Debemos aceptar que el arte digital nos abre un abanico infinito de posibilidades que nos permiten, dentro de la experiencia artística, realizar un hilado muy fino y construir tramas más complejas y representativas. Hoy en día el arte digital ha hecho posible el acceso de la mayor parte de la comunidad a la experiencia artística, y cada vez son más las personas que se encuentran cada día con el arte (al encender la televisión, al navegar a Internet, al caminar por la calle llena de propagandas, etc.), por lo que la imaginación, la creatividad y la sensibilidad (necesarias para que exista una dialéctica artista-obra-espectador) van en aumento, junto con la experiencia del encuentro con el artístico.

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Arte

Se utilizan tecnologías digitales en el proceso de producción y exhibición. En las últimas décadas del siglo XX las computadoras forman parte de la industria visual, el aumento de su capacidad para generar, reproducir y difundir imágenes ha llevado a una extensión de su uso en él: Cine, televisión, publicidad, y posteriormente en la industria de los videojuegos, que no deja de mejorar la calidad visual de sus productos.

El arte digital es todavía una forma de expresión relativamente nueva y en gestación.

La tecnología consiste básicamente en un instrumento o procedimiento que posibilita una creación, y en este sentido no hay diferencia entre un pincel y una paleta gráfica. La creación de imágenes de síntesis sigue el proceso creativo de cualquier arte plástica, al crear imágenes a partir de modelos que surgen de la imaginación de sus creadores.Una imagen digital es el resultado visual hecho por los procesos de cálculos matemáticos que son interpretados por un sistema interactivo dentro del ordenador para el entendimiento del usuario que son las personas.

Actualmente los ordenadores están presentes en diferentes fases del proceso de creación y reproducción de obras en muchas disciplinas artísticas.

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