En el pasaje de combinación de las líneas B, C y D de la galería Obelisco Norte hay dos gigantografías que tienen más de 200 títulos; en las estaciones Catedral, Plaza Italia y Congreso de la línea D y en Juan Manuel de Rosas de la línea B pasa lo mismo. Todos los días cerca de un millón de personas utilizan este servicio para moverse por la ciudad pasando por al lado de títulos como Alicia en el país de las maravillas de Carroll Lewis, Cuentos de amor, de locura y de muerte de Horacio Quiroga, El ruiseñor y la rosa de Oscar Wilde, Blancanieves de Jacob y Wilhelm Grimm, Cumbres borrascosas de Emily Brontë, El mago de Oz de Lyman Frank Baum, por nombrar algunos.

La mayoría de los usuarios van demasiado ensimismados perdiéndose la oportunidad de adquirir algunos de estos libros digitales para disfrutar en su viaje. No se necesita más que tener un lector de código QR en el celular o tableta (que se descarga en las tiendas), elegir el título que uno quiere, colocar la cámara para que lo detecte y listo ¡un nuevo libro descargado!

Es interesante observar el efecto en cadena que se genera cuando de pronto una persona se detiene frente a una de estas gigantografías y empieza a buscar entre los títulos alguno que le interese. Los demás que pasan a su lado miran. Nuestra naturaleza es ser chusma, así que, si vemos a alguien mirando con atención nosotros queremos saber que lo tiene tan cautivado.

Algunos de los que se frenan se quedan leyendo y sacan su celular, otros leen rápido y siguen su camino entre un trotecito y una caminata rápida. Porque seamos sinceros, todos vamos de un lado a otro corriendo sin detenernos a apreciar lo que nos rodea y así nos estamos perdiendo, entre otras cosas, esta oportunidad de lectura.

Vivimos acelerados, corriendo para llegar a todos lados y con una amplia variedad de distracciones en nuestro camino. Pero, ¿y si esas distracciones son la oportunidad de leer? ¿Salir por un momento de nuestra cotidianeidad al trasladarnos a otro mundo, a otra dimensión? ¿Disfrutar con una gran historia en nuestro viaje?

En estas líneas de subterráneos está la posibilidad de acceder a esta biblioteca virtual en la cual no hay que pagar por la descarga de los libros y aun así son ignorados por un grueso de los usuarios.

Si quisieras acceder a algunos de estos títulos y no sos usuario de Subtes no es necesario que te desvíes de tu camino, también están en la web. Buscando Biblioteca Virtual Buenos Aires tenes acceso al catálogo y a la descarga de estos libros digitales.

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