Partiendo del nombre de una de las novelas de Laberinto mágico la serie de reflexiones y cuentos sobre la Guerra Civil de Max Aub. La exposición Campo cerrado, Arte y poder en la posguerra española (1939-1953), aglutina un conjunto de obras plásticas y proyectos arquitectónicos de una época que aunque analizada política, social y económicamente no ha sido examinada con profundidad desde los espacios museísticos. Una época de especial dureza que ha sido desatendida. El trabajo se ha llevado a cabo durante tres años de intensa investigación. Parte desde el final de la Guerra Civil y llega a la década de los 50.

La exposición contiene cerca de 1000 piezas, (unas 100 pinturas, 20 esculturas, 200 fotografías, 200 dibujos, bocetos teatrales, 26 filmaciones, 11 maquetas, 200 revistas y diversos materiales documentales de archivo). De un total de 200 autores. Entre ellos se encuentran Dalí, Picasso, Miro… pero sobre todo la comisaria María Dolores Jiménez Blanco, señala “no es una exposición de grandes nombres de principales artistas sino una exposición coral, lo que queremos enseñar es cómo funciona el panorama artística de la España de los 40 y para eso hemos aislado una serie de temas claves que dan de hecho sentido a cada una de secciones de la exposición. No hay un sentido lineal, sino capítulos que tienen sentido por sí mismos, pero que también están interconectados entre ellos”.

Podemos destacar los nombres de Tápies o Renau, Francisco Nieva, Maruja Mallo, Godofredo Ortega Muñoz, Manuel Ángeles Ortiz, José Moreno Villa. Pasando por Aurelio Suárez, Alfonso Rodríguez de Castelao hasta Hermenegildo Lanz. La fotografía recoge mucho protagonismo: Santos Yubero, Gomis, Nicolas Muller o Kindel son imprescindibles para entender la época, y también las posiciones adoptadas ante el binomio arte-poder.

Las revistas, libros y documentos son igualmente importantes para evocar la trama cultural tanto del interior como del exilio.

La exposición se desarrolla a través de un Recorrido expositivo: Una nueva era, Campo y ciudad, Retornos y Academias; Apropiación oficial de lo moderno; Primitivo, mágico, oscuro; Arquitecturas; Exilios; Intervalo teatral y La irrupción de lo irracional.

El postismo. La muestra genera varios caminos posibles y complementarios, que tienen en cuenta el cruce de caminos entre todos los espacios.

La idea de lo irreverente de la Codorniz, se proyecta en El postismo, cómo vuelta de lo irracional, el movimiento más interesante que intentó retomar el aroma de las vanguardias. El postismo fue un movimiento esencialmente literario pero que se cristalizó en lo plástico. Bajo un sentido ecléctico fue creado en Madrid en 1945 por Carlos Edmundo de Ory, Eduardo Chicharro (hijo) y Silvano Sernesi. El origen de este movimiento se puede ver en la exposición, sobre un trayecto lineal se alude a Max Ernst, Giogio de Chirico y Kandisnsky, como fuentes de inspiración.

Entre la obra postista se hallan dibujos y collages de Francisco Nieva, Carlos Edmundo de Ory, fotografía de Gregorio Prieto y Fabio Barraclough. También pinturas de Nanda Papiri, que desde una visión plástica, probablemente sea la obra más interesante del Postismo. Hay que destacar que el movimiento postista posibilitó la primera emancipación y expresión de artistas femeninos en la España de postguerra.

La exposición Campo Cerrado se podrá visitar hasta el 26 de Septiembre en el Museo Reina Sofía.

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