La decimoquinta edición de “inéditos” abre sus puertas un año más en la Casa Encendida a jóvenes proyectos, donde los nuevos comisarios pueden desarrollan sus primeros proyectos, la primera inserción de estos nuevos valores en los circuitos profesionales. Facilita de esta manera a los seleccionados la posibilidad de producir su primera exposición y editar un catálogo colectivo de la muestra.

Los tres trabajos expuestos son Madrid Activismos (1968-1982), comisariada por Alberto Berzosa, ofrece un retrato del movimiento social y político que construyó la oposición al régimen franquista desde finales de los 60.

Un conjunto de documentos, fotografías, revistas, prensa, carteles, pegatinas, panfletos, música protesta, films… el conjunto gráfico de diferentes manifestaciones de los movimientos sociales de un periodo convulso, que aún convive en la memoria de nosotros y que construyó la realidad que hoy tenemos-

Deshaciendo texto de Irina Mutt, tomando la frase de la fundadora del postporno Annie Sprinkle “Si no te gusta el porno que ves, hazlo tú misma”. De este modo, ella reconstruye la idea con el lema “sino te gusta el Arte que ves, hazlo tú misma”. Un conjunto de juegos que utiliza los referentes del activismo social transgénero (movimiento queer, lésbico, trans…) y piezas de otros artistas para elaborar un espacio donde algunas obras hablan entre ellas y otras no, donde la percepción del juego, del placer por jugar y generar provocación va más allá de la propia reivindicación.

Viaja y no lo escribas, comisariada por Carolina Jiménez, invita a dar un paseo por una serie de relatos posibles, nuevas lecturas en contra de lógicas convencionales. Reúne de esta manera a una serie de artistas que profundizan en torno a la idea de la narración para intercalar experiencias.

Todas las propuestas que proponen tres instalaciones, con un sentido heterodóxo y diferenciadas, donde Activísimos se apoya en una lectura histórica de los hechos acontecidos, bajo una cierta linealidad, y contrastando los materiales en blanco y negro, y color.

Una historia de la transición, que plantea puentes emocionales con el pasado, mucho más allá de los años 70, un hilo umbilical hasta la guerra civil. Los materiales en color reconstruyen el puente hacia el futuro. La recopilación de los materiales, sobre todo la lucha de la clase obrera y las reuniones clandestinas en las Iglesias muestran ese trozo de la historia, hoy en día un tanto diluido.

Es muy interesante contemplar la actividad barrial y el movimiento sindical en las fábricas del arco urbano de Madrid, esencialmente el Sur, donde se concentraba la principal militancia sindical.

Con una propuesta completamente diferente, Irina Mutt reconstruye un espacio eminentemente de juego, donde los conceptos más transgresores habitan con instalaciones de neón y electrónicas. Obras mucho más conceptuales y que responden a una línea más provocadora. Por otro lado la linealidad en Viaja y no escribas. Cómo contar narraciones a través del arte, de contenedores de conceptos, esta es la lógica por la que apuesta Carolina Jiménez. Un cuadro de viajes, de espacios antropológicos como un film del cineasta francés Jean Rouch.

Este grupo de seleccionados de más de setenta preseleccionados, han sido elegidos por Ane Aguirre, responsable del área de prácticas contemporáneas de Tabakalera, San Sebastián; Pablo Llorca, crítica de arte, director de cine y comisario independiente, y Martí Manen, comisario independiente.

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