El Palacio Sant Jordi fue la pasada noche del martes el escenario perfecto donde quedaron recogidos voz, talento y emociones a flor de piel. La solista británica Adele ofreció a los 16.000 asistentes varias horas de Música en vivo que no dejaron indiferente a nadie, un espectáculo musical donde los aplausos iniciales pasaron a un silencio obligatorio para deleitar el torrente de voz de la cantante.

A las 21:00 era la hora de la cita fijada con la música, y Adele no llegó tarde. Pasado unos segundos, un teclado lejano empezó a sonar y la grada estalló de júbilo. Los primeros acordes parecían indicar que sería Hellola canción con la que comenzaría el espectáculo y así fue.

Sin que la canción hubiera finalizado, con los nervios cautivando el sentido de los allí presentes, el telón se abrió y la diva empezó a recorrer el escenario. Vestido de noche en tonos rojizos decorado con multitud de lentejuelas fue lo primero que el público vislumbro, al mismo tiempo que la de Tottenham entonaba el estribillo de una de sus composiciones estrella.

La sencillez y la humildad que la caracterizan también se dejaron ver en el escenario. Adele huye de los formalismos y busca esa interacción con el público que le haga ser diferente. Tras interpretar `Hometown Glory´ arropada por los músicos y la pantalla decorada con imágenes londinenses y de los principales monumentos de la ciudad condal, la cantante demostró su carácter bromista preguntando "¿Podéis hablar un poquito en inglés?".

La respuesta multitudinaria hizo patente la cantidad de patriotas que se encontraban sentados en las butacas. La diva se limitó a responder: "Menos mal, porque yo soy malísima con el castellano". Su marcado acento británico, incompatible con un español difícil de comprender, no aminoró su simpatía y cuando cantaba `I miss you´ llegó a subir a una chica al escenario, con selfie incluido.

`Skyfall´, `Don´t you remenber´, `Mae You Feel My Love´, entre otras, completaron la actuación. Pero aún estaban por llegar los grandes éxitos, aquellas que son `marca Adele´ y que la artista quiso dejar para el final. Tras fotografiarse con el público después de `Sweetest Devotion´, empezó a cantarlas primeras estrofas de `Someone like you´.

El punto final a la perfecta velada musical llegaría con `Rolling to the Deep´, que supuso la coronación de una voz que brilla con luz propia.

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