Desde hace 10 años, la UNESCO celebra cada 23 de abril, el Día Internacional del Libro. Con la excusa de sumarnos a los festejos, entrevistamos a 4 autoras españolas, inteligentes, agúdas y con un estilo definido. Elvira Navarro, Mercedes Cebrián, Mar Gómez Glez y Marta Caparrós responden un breve cuestionario sobre #Libros que las definen como escritoras.

¿Qué libro no os cansáis de recomendar?

Mar Gómez Glez: Antes de Carmen Boullosa

Mercedes Cebrián: de Jorge Baron Biza, "El desierto y su semilla". Brutal.

Marta Caparrós: Es difícil quedarse con uno. Uno de mis últimos descubrimientos ha sido la escritora italiana Alessandra Lavagnino (Palermo, 1927).

Recomiendo su libro Nuestras calles, publicado por Errata Naturae. Refleja la compleja relación de amor odio entre una madre y una hija en la Roma de los años treinta a los cincuenta. Me ha gustado mucho la reflexión sobre los roles de género que plantea la obra, así como la lectura atípica de la maternidad.

Elvira Navarro: No me canso de recomendar Crimen y castigo de Dostoievski, que para mí es una cumbre de la novela. Hay muchas cumbres, claro.

¿Cuál fue el primer libro que os enamoró?

Mercedes Cebrián: "Cuando Hitler robó el conejo rosa", de Judith Kerr. Estaba en la biblioteca de mi colegio y lo leí a los 10 u 11 años.

Elvira Navarro: Patatita, de Pilar Molina Llorente. Fue el primer libro que leí, y si no me hubiera enamorado hoy no sería lectora.

Mar Gómez Glez: El primer volumen de En busca del tiempo perdido traducido por Pedro Salinas.

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Por el camino de Swann de Marcel Proust.

Marta Caparrós: Los primeros libros que me enamoraron fueron las historias del detective Flanagan, de Andreu Martín y Jaume Ribera. Descubrí que en las historias cabían personajes muy cercanos. El primer clásico que me cautivó fue Cumbres borrascosas, una lectura adolescente que he retomado posteriormente.

¿Cómo definiríais vuestra relación personal con los libros?

Elvira Navarro: Me son necesarios porque me he construido en torno a ellos. Mi relación con el mundo y conmigo misma pasa por la lectura y la escritura, aunque entiendo que no hay nada trascendental ni esencial en ello, o al menos no más esencial o trascendental que si me hubiera construido de otro modo. Añadiría que los libros me permiten expresar algo a lo que oralmente y sin literatura no llego. Parte de mi lenguaje, de mi pensamiento, va por escrito.

Mar Gómez Glez: Como una dependencia hogareña. No he sido capaz de dar el salto al libro electrónico, el libro es para mi un volumen encuadernado de papel y ahora que me mudo otra vez, las cajas evidencian el apego que les tengo.

Hago limpieza, y trato de no acumular, pero aun así siempre hay un número considerable a mi alrededor. Los libros hacen mi casa, dentro y fuera.

Mercedes Cebrián: ​No diría que estoy "obsesionada" por ellos, pero sí que son una extensión de mi cuerpo, como una prótesis.

Marta Caparrós: Casi siempre me busco en los libros. Tratar de identificarse no siempre propicia la mejor lectura, pero en mi caso es algo que no puedo evitar. Los libros son grandes compañeros y espejos.

Las imágenes pertenecen a los siguientes fotógrafos: Daniel Mordzinski – Mercedes Cebrián; Israel Toaz - Elvira Navarro; Irene Morán - Marta Caparrós; Saúl Escobar - Mar Gómez Glez #Arte #Cultura Madrid