Este fin de semana he ido al Cine dos días seguidos y no me he equivocado. Para ver un cine que Hollywood no cultiva, o si lo hace, cae en moralinas mal calculadas. Las dos películas que recomiendo aquí son sobre algo poco visto habitualmente.

“O los tres, o ninguno” es una película protagonizada y dirigida por el cómico franco-iraní Kheiron, el cual nos cuenta la historia real de su familia en su Irán natal, desde 1970 hasta la actualidad, del cual tuvieron que huir a Francia por las dos tiranías que sufrieron: primero la del Sha y luego la de los Ayatollahs.

Como en la memorable “Persépolis” de la también franco-iraní Marjane Satrapi, aunque con personajes de carne y hueso, y con un tono aparentemente ligero que recuerda, como la otra, a “La vida es bella” de Roberto Benigni, muestra la odisea del protagonista en la cárcel, su peculiar manera de rebelarse contra sus carceleros, su matrimonio, su odisea para huir del país y su nueva vida en Francia.

Con un tono de comedia acertado que muestra varios gags como el del Sha y las mujeres de visita en Versalles, una ambientación logradísima, unos personajes carismáticos y con encanto y un tono asimismo poético, Kheiron es absolutamente honesto con lo que cuenta, incluso consigue que nos creamos la vida idílica en el suburbio de Paris, con marginados simpáticos, pero ante tragedias contemporáneas como los atentados yihadistas en Paris y Bruselas y el ascenso de la ultraderecha, su película es reconfortante.

El público francés la ha agradecido. Eso sí, no es tan creíble que todos los personajes, incluidos los iraníes, hablen sólo en francés, sería su único defecto.

Por otro lado, está la japonesa “Nuestra hermana pequeña”, nueva película de Hirozaku Kore-eda, cuyas películas exploran relaciones familiares difíciles o peculiares, con profundidad, sin juzgar comportamientos y con gran credibilidad en sus personajes. Muestra a tres hermanas de diferentes personalidades, que viven sin ayuda paterna en la casa de la abuela, y van al funeral de su padre, al que no ven desde hace años por haberse ido con otra mujer. Descubren que tienen una hermanastra de trece años, tímida e ingenua. Le ofrecen irse a vivir con ellas y ella acepta.

La película explora las vidas de cada hermana, sus trabajos, amores, frustraciones, etc. Allí, la hermanastra entrará primero con timidez, pero luego se adaptará a la nueva vida. Aunque parece que no pasa nada importante, ya que el director se centra en detalles cotidianos, sí pasa algo, y vemos evolucionar a las cuatro mujeres, donde el director consigue unas extraordinarias interpretaciones, rebosantes de credibilidad, que llegan al espectador y que se identifique con todas ellas, da lo mismo que sea con la enfermera, la ejecutiva, la dependienta de tienda o la hermanastra que empieza a aprender de la vida e incluso tener su primer amor.

Aquí no hay tantos personajes como en “O los tres, o ninguno”, que era más coral, aunque sí hay secundarios que refuerzan la historia, basada en una novela gráfica japonesa considerada una obra maestra del género. El tono general del relato es optimista, o lo es sin abusar de ello, pero es diferente a otras películas de Kore-eda, donde era muy incisivo con los egoísmos familiares.

En “Nuestra hermana pequeña” también lo es, pero mostrando mucho amor y compasión por sus personajes, hagan lo que hagan.

O LOS TRES, O NINGUNO: * * *

NUESTRA HERMANA PEQUEÑA: * * * *

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!