Sorprendió su elección por Francia, país coproductor, para representarle en los Óscar, ya que es la primera película no hablada en francés elegida. Pero su paso por festivales, sus cuatro Premios César,losGoya y por los Globos de Oro y los Óscar, con nominación en ambas (perdieron frente a la húngara “El hijo de Saul”, con un tema más del gusto de la facción judía de Hollywood, indudablemente), ha cautivado al público y a la crítica, que la define muy bien.

La directora debutante Deniz Gamze Ergüven se inspira, según ella misma confesó, en “La casa de Bernarda Alba”, la última obra teatral de Federico García Lorca, donde unas hermanas sufrían lo mismo que las protagonistas de “Mustang”.

Es el nombre con el que se conoce a los caballos salvajes, difíciles de domar y siempre libres. Una buena metáfora.

Empieza con que las cinco hermanas protagonistas, huérfanas de padre y madre, acaban el curso en una zona rural de la Turquía actual, y tienen con sus compañeros de clase juegos que para la retrógrada abuela de ellas son “obscenos” e “indecentes”. Empieza para ellas un calvario, que primero es encerrarlas en casa, prohibirles contacto con el exterior y convertirlas en candidatas perfectas al matrimonio, con clases que no tienen nada que envidiar al fundamentalismo que tanto miedo da en Occidente.

Les irán presentando novios para ellas, que no pueden rechazar por que el padre, viudo y dominado por su madre, es quien tiene la última palabra.

Las dos hermanas mayores serán las que pasen por el matrimonio islámico, la tercera sería la siguiente y las dos menores, todavía medio niñas medio mujeres, si nadie no lo remedia, también serán casadas aunque no les guste ni el novio propuesto ni el mismo Matrimonio. Tienen una salida: huir a Estambul, a casa de una conocida, pero se encuentra muy lejos.

Estarebelión contra costumbres arcaicas son mostradas con una gran fuerza en las imágenes, a menudo rodadas cámara en mano, un quinteto de jóvenes actrices perfectamente elegidas y que nunca desentonan, una fotografía que transmite alegría pese a lo que nos cuenta y el acierto, según la directora, de no presentar a sus protagonistas como víctimas, sino como mujeres fuertes que se enfrentan a lo que les pasa, ante la ceguera y la cerrazón imposible de cambiar tanto del tío como de la abuela.

También hay espacio para el humor, como cuando las tías de las chicas inutilizan un transformador eléctrico para que el tío y sus vecinos no vean que en un partido de fútbol de la Liga turca, ellas han ido a animar al equipo local, al haber sido prohibido a los hombres por graves incidentes en partidos anteriores.

Las cinco chicas, todas ellas guapísimas y con cara de inteligentes, no van con “chador” (pañuelo en la cabeza), sino al estilo occidental, incluidos unos vaqueros ceñidos y cortos, y sus facciones, ojos, etc., son más europeos que otra cosa. Los hombres sí parecen de la Asia musulmana, con sus típicos bigotes. Cuando ellas son obligadas a ponerse vestidos “decentes”, se rebelan cada una a su manera.

Deniz Gamze Ergüven muestra todo con delicadeza, incluso en momentos duros sabe sortearlos con habilidad, sin reducir la dureza de lo que se muestra, pero sin caer jamás en lo sórdido o lo sensacionalista. Y siendo creíble en todo momento.

MUSTANG: * * * *

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