Durante el transcurso de su viaje inaugural, el RMS Titanic, el mayor buque del mundo de su época, se hundió tras un desafortunado accidente en una lenta agonía de dos horas, durante su viaje inaugural. El barco, un dechado de lujo y tecnología para el año 1912, tenía fama de insumergible, debido al diseño de sus compartimentos estancos. Aún suponen un intrincado #Misterio algunas de las circunstancias que lo llevaron al fondo del mar. Tras la colisión con un iceberg por la parte de estribor (parte derecha del barco), justo por debajo de la línea de flotación, la nave comenzó a hundirse. Viajaban a bordo 2223 personas, de las que algo más de 1500 jamás regresaron a tierra.

Los poquísimos supervivientes se convirtieron, con el paso de los años, en #Leyendas vivas de tan desafortunado hecho.

Ahora, 104 años después de aquel trágico accidente, uno de los desastres navales más sonados de la Historia, ha sido anunciada la construcción de un nuevo Titanic, el Titanic II, que tiene previsto zarpar desde Jiangsu (China) para realizar su travesía inaugural con destino a Dubai, dentro de dos años, en 2018.

El nuevo proyecto, impulsado por iniciativa del multimillonario Clive Palmer (dueño de la Blue Star Line) será desarrollado en los astilleros de esta compañía naviera, y pretende ser una réplica casi exacta del modelo original que navegó en tránsito desde Southampton hacia Nueva York en 1912.

No obstante, y como es lógico, el nuevo coloso dispondrá de lo último en tecnología en cuanto a navegación digital, como ha declarado al New York Post James McDonald, director de marketing del proyecto, y posteriormente ha difundido la agencia Europa Press; estará controlado mediante localización satelital y, como es de esperar, se le dotará con todas las medidas de seguridad disponibles en la actualidad, incluidos botes salvavidas, que no fueron suficientes en la nave original y que tanta falta hicieron.

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Aunque, eso sí, conservará en su diseño de interiores aquel sabor a los clásicos estilos Luis XVI e Imperio, que presidirán la decoración de los camarotes de primera clase.

El Titanic II contará entre sus instalaciones con una pequeña piscina (algo novedoso en el barco original, en 1912), un gimnasio y baño turco. Estará dotado con 840 camarotes (sumando los pertenecientes a sus tres clases), dispondrá de nueve cubiertas como el original, su tripulación la integrarán unas 900 personas y se calcula que tendrá una capacidad para albergar a casi 2500 pasajeros.

En cuanto a sus dimensiones, el Titanic II rondará los 270 metros de eslora, 53 de eslora y alcanzará, se calcula, una velocidad de 24 nudos. Aunque el proyecto parece avanzar satisfactoriamente, todavía flota en el aire cierta incertidumbre sobre su construcción.

Aún ronda el misterio en cuanto a la tragedia protagonizada por su hermano mayor, pero se espera que el Titanic II tenga más suerte, si es que llega a navegar alguna vez. #Accidentes