Se abre el telón; Dani y Romo, los personajes de esta historia, nacen de la noche y se presentan al público para confesar sus pecados. Gracias a los flashbacks y a un guión crudo y brutal, los espectadores logran conocer a los protagonistas y revelar cuál es la verdad que se esconde tras su historia. Una puesta en escena minimalista, perfectamente iluminada y pensada para dar voz a las palabras.

Peris-Mencheta y Roberto Álamo, clave del éxito

En Lluvia constante Sergio y Roberto demuestran ser unas auténticas fuerzas de la naturaleza. Su interpretación, salvaje, poderosa e imponente, deja al espectador clavado en el asiento, sin respiración, deslumbrado por el talento e imaginando el ridículo que haría si tratara de reproducir lo que acaba de presenciar.

Gracias a David Serrano, director de la obra, por elegir a dos torrentes escénicos como Roberto y Sergio. Su actuación, que no tiene nada que envidiar a la que ofrecieron Hugh Jackman y Daniel Craig en Broadway, es un verdadero regalo.

“Hombro con hombro”

Keith Huff echa mano del género policiaco y presenta una trama llena de guiños al cinegangster que pretende desnudar a los protagonistas y descubrirlos ante el espectador. Estos sucesos desencadenan lo inevitable y sirven como telón de fondo para el verdadero drama que se nos quiere contar.

El argumento principal, en torno al cual Keith Huff construye la historia, está muy relacionado con la amistad. Por eso, no es raro que al final de la obra el espectador se pregunte qué es un amigo de verdad y cuáles son sus límites.

Dani y Romo han estado “hombro con hombro” toda su vida. Sin embargo, la degradación moral de Dani y su carácter tiránico hacen que Romo se rebele y corte el hilo de dependencia emocional que les había atado hasta entonces. Una historia de amistad (a veces mal entendida), de lealtad (callejera) y de pérdida (universal).

¿Quién no ha tenido alguna vez una relación absorbente y destructiva?, ¿quién no se ha replanteado alguna vez sus amistades?, ¿quién no se ha preguntado alguna vez si realmente era un buen amigo?

La simbología del agua

El agua es un símbolo constante que refleja, a modo de espejo, el alma de los protagonistas.

Por eso se presenta en forma de tormenta y moja, literalmente, a los actores en los momentos de enfrentamiento. Sin embargo, cuando cae el telón esta fuerza de la naturaleza ha limpiado la sangre y el dolor, inundando el espacio de paz.

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