Regalos, mensajes, dedicatorias, cenas con velitas... todo es válido en San Valentín para demostrarle a tu pareja que la quieres. Se dice que no solo hay que tener detalles ese día, que todos los del año son buenas oportunidades para que esa persona tan importante se sienta especial, pero por muy cursi que resulte celebrarlo como se debe, reconozcamos que la ocasión no se desaprovecha. Y el Cine también está ahí para contribuir a una velada única. Repasemos algunas de las películas que pueden deleitarnos en tan hermoso día:

-Wall-E: Disney, distribuidora de Pixar, nos emocionó en el año 2008 con estos dos robots, uno de diseño antiguo, recolector de basura en la Tierra que en un futuro lejano los hombres han tenido que deshabitar, y otro de diseño moderno, enviado al mismo planeta para que intente descubrir posibilidades de vida en él.

Wall-E es prácticamente cine mudo, cosa que en un film de animación llama la atención enormemente ya que estamos acostumbrados a que hasta los animales hablen sin freno. Pero Pixar concibió de forma distinta esta obra maestra de la tecnología y el romanticismo.

-Love Actually: la escena en la que Andrew Lincoln le declara su amor a una recién casada Keira Knightley en el portal de la casa de ésta por medio de cartelitos que no delanten su presencia ya es un clásico del cine moderno. Tampoco es de despreciar el momento en que Knightley lo descubre, viendo la cinta de su boda. Esa es solo una de las distintas historias que se cruzan en tan mítica película.

-El jardinero fiel: ¿hay algo más romántico que acabar la investigación que tu mujer había empezado y por la cual ha sido asesinada? ¿Algo más digno que intentar aclarar la supuesta infidelidad que se le achaca al haberla encontrado acompañada por otro hombre en el momento de su muerte? ¿Qué ocurrió realmente en Kenia? El diplomático Justin Quayle está dispuesto a encontrar las respuestas.

Vídeos destacados del día

Una película imprescindible por la que Rachel Weisz ganó el Oscar a la mejor actriz secundaria hace ya diez años.

-Zombis party: titulada originalmente Shaun of the dead, Edgar Wright nos presentó a la pareja de cómicos británicos Simon Pegg y Nick Frost en una desternillante parodia de películas de zombies. En ella, Pegg pretende no solo sobrevivir en un vecindario poblado por no-muertos sino también recuperar a su ex-novia, que lo ha dejado por ser un tipo aburrido, entregado siempre al mismo plan: acabar en el Winchester, bar que tendrá mucho protagonismo en este improvisado intento de supervivencia.

-Carol: actualmente en cines, la película de Todd Haynes es una cita obligada para los que quieran asomarse a lo más excelso de la cartelera. Dos mujeres en el Nueva York de la década de los 50 sienten cómo cambia su vida a partir del momento en que se conocen. Con reminiscencias de las películas de Douglas Sirk, de La edad de la inocencia, de Martin Scorsese o de Deseando amar, de Wong Kar-wai, esta joya ha sido injustamente eliminada de las candidaturas al Oscar a la mejor película y dirección de la edición cuyos premios en un par de semanas serán desvelados.