Después de un día largo, vas rumbo a casa. En el camino, un colibrí vuela cerca de ti. La vida ensus colores llama toda tu atención, sobre todo ese turquesa brilloso. Te recuerda el collar de la abuela: quien lo viera, le dedicaba un cumplido. Pero no, el impacto no es el mismo. De hecho, sientes como si no hubieras visto cosa igual. A lo lejos, empiezas a escuchar un sonido. está acompañado por otros muy parecidos, que cada vez son más cortos y también más insistentes. El grado es tal, que dejas de ver esa belleza natural para girar tu cabeza al frente. El semáforo está en verde y los conductores desesperadoste recuerdan que es hora de avanzar.

Por lo general, las reacciones a este tipo de situaciones son quejas. Y en la mayoría de los casos, esos momentos de inspiración y tranquilidad se ven interrumpidos por la prisa. Si te identificaste con esta persona, ya sea en mayor o menor medida, déjame decirte algo: no hay nada de qué preocuparse.

A través del tiempo, se han realizado diversos estudios de personalidad y sus tipos (Eneagrama, Manual DSM, entre otros). Pero hay uno que data desde hace más de 3,000 años, uno que tuvo origen en la antigua India.

Buscando entender cómo funciona el ser humano, tanto en la salud como en la enfermedad y durante la interacción con su entorno, identificaron elementos para dividirlos en tres tipos de personalidades.

La primera tiene los elementos aire y éter, le llamaron Vata. La segunda tiene al fuego como su elemento, se llama Pitta. La tercera, cuyos elementos son agua y tierra, se llama Kapha. Y a estas tres clasificaciones se les conoce como doshas.

Todos tenemos algo de cada dosha, solo que uno predomina sobre los demás en cada uno de nosotros.

Ninguno es mejor que otro, simplemente son diferentes. La clave está en identificar nuestro predominante y saber cómo mantenernos en equilibrio.

La persona referida al comienzo de este artículo tiene como predominante al dosha Vata. De acuerdo a esta teoría se trata de personas que, en equilibrio, son genios creativos con potencial para ser grandes escritores, artistas, comunicadores e investigadores.

También son motivadores, el alma de la fiesta, líderes y económicamente abundantes. En cambio, en desequilibrio, un Vata fortalece su tendencia a postergar lo que tiene que hacer, evade las obligaciones, no termina lo que empieza, se desconcentra y se dispersa. ¿Te suena familiar?

Si eres un Vata en desequilibrio, hay una buena noticia: varios expertos en el tema coinciden en tres recomendaciones que te ayudarán a lograr equilibrarte. El aire es un elemento que se caracteriza por estar en movimiento, por lo que ser aterrizado no es uno de los fuertes del Vata. La primera es tener una rutina, para que de orden a tu vida diaria. La segunda recomendación es alimentar la vida espiritual, cada quien a su manera, pero buscando tener un eje.

Y la tercera consiste en comer lo que se da en la tierra. Ejemplos son papas, betabeles, zanahorias y coliflor.

Cada dosha tiene características muy particulares, incluso existen descripciones físicas paracada uno. Es importante recalcar que la teoría dice que todos tenemos una combinación de estos tipos de personalidad, por lo que puedes identificarte con algunas características y con otras no.

Interesante la manera en que la información nos ayuda a cambiar la perspectiva que tenemos de nosotros mismos, denuestro alrededor y quienes lo conforman.

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