Ayer vi “Youth” la nueva película de Paolo Sorrentino  que nos deleitó hace un par de años con esa obra maestra absoluta llamada “La gran belleza”, en mi opinión una de las obras cinematográficas más destacadas del presente siglo. Como era de esperar no está a la altura de esta pero tiene destellos de brillantez y es grande y hermosa.

Es una ingeniosa comedia dramática sobre las emociones, una emotiva y estimulante contemplación de la sabiduría de la vida ganadora en los Premios del #Cine Europeo de mejor película, director y actor para Michael Caine.

Trata sobre la crisis existencial de un grupo de personajes que coinciden al mismo tiempo en un lujoso hotel-balneario en los Alpes.

Es una historia sobre la vida y la muerte, la ilusión y el hastío, el éxito y el fracaso.

Explora el paso de los años, las decisiones que uno toma en su juventud y el resultado que se obtiene con ellas. Pone una mirada en el pasado para analizar el presente y el futuro, sin olvidarse de incluir su peculiar mirada artística. Algo que me recordó al protagonista de “Fresas salvajes” mi film preferido del gran Bergman, en el cual también se hace un viaje simbólico que representa al viaje que hacemos en la vida.

Posee una inmensa riqueza visual con una espléndida fotografía sello  nuevamente de Luca Biagli, magnífico creador de atmósferas visuales; y un sello propio en la realización. También una característica intensidad musical a cargo de David Lang que consigue con variados registros musicales que la banda sonora sea protagonista y básica en la obra.

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Pocos directores saben aunar estas 3 cosas de una manera tan brillante que emociona.

La película acaba siendo un canto a la vida, a las ganas de vivir y a no desaparecer

Emocionante ver cómo evolucionan los personajes de la peli a través de sus reflexiones,  recuerdos, conversaciones y los acontecimientos que les ocurren en ese hotel . Ninguno acaba el film como lo comenzó ni pensando ni actuando igual, es un viaje a través de la vida resumido en unos días que les motivan a cambiar en algunos casos, o a recuperar lo que creían o querían perdido. Una progresión total de los personajes digna de un complejo, intenso e inteligente guion firmado como es habitual por el mismo director.

Protagonizada por 2 auténticos monstruos de la interpretación como son Michael Caine y Harvey Keitel que dan una nueva lección de cómo interpretar y atraparte con sus personajes.

Además la peli cuenta con el impagable regalo de ver a Madalina Ghenea, una de las mujeres más espectaculares del mundo entrando desnuda en una piscina, y la curiosidad también de ver al gran Diego Armando Maradona atravesando sus días de decadencia en el mismo hotel.

No en vano Sorrentino es napolitano y llegó a declarar: “Maradona es mi infancia.

Él es el mundo antes de cualquier cosa. La primera idea para la película, de hecho, nació de visualizarle en el hotel al que fue a desintoxicarse”.

Recomendable para los amantes de “La gran belleza”, del estilo de Sorrentino y del buen y transcendental cine de emociones y reflexiones. #Oscars #Cannes