En el Paseo de Recoletos nº 29,en la sala de exposiciones de la Fundación Mapfre se puede disfrutar de una experiencia maravillosa desde el pasado 19 de septiembre de éste año hasta el 10 de enero de 2016. Utilizando el metro,línea 4,salimos a la estación Colón y torciendo la esquina a mano derecha bajamos el Paseo de Recoletos en el cual ya estamos situados y caminamos hasta el nº29.

Nada más entrar el aspecto pulcro y estético del edificio,la idoneidad técnica de la distribución de acceso junto con los exquisitos modales,profesionalidad y amabilidad de todo el personal crean una atmósfera relajante y de bienestar propiciadora del disfrute de una exposición imprescindible en la vida de cualquier amante del Arte.Paso de puntillas por la magnifíca organización de la retrospectiva que nos lleva por los distintos períodos creativo-vitales de un pintor prolífico, cuyo manejo optimista de la luz y el color permanece en su obra en los variopintos años del comienzo del siglo xx,sin verse afectado por los profundos y vertiginosos cambios producidos.

Bonnard fue un pintor y artista gráfico nacido en Francia, estudió en la Academia Julien de París,destacó en el intimismo variante doméstica del Impresionismo,esta afición por el intimismo le conectó con la pintura japonesa, la otra gran influencia en su arte, en especial con la sensualidad y naturalidad del desnudo japonés, especialmente de los retratos femeninos de Toyonobu y cuyos abuna-e, estampas eróticas están llenas de sensualidad al captar la belleza del cuerpo femenino en actos íntimos y naturales.

Dentro de los cuadros seleccionados para la retrospectiva del desnudo femenino destaca desde mi punto de vista el cuadro titulado "el espejo", dónde Bonnard sintetiza y reelabora de modo personal sus influencias, pasando sus modelos humanos de ser una mancha, una impresión de humano, a tener personalidad y ser reconocibles en su anatomía.

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Su desnudez posee una intimidad y una figuración muy natural alejada de la majestuosidad de la representación japonesa y del hieratismo del desnudo renacentista europeo.

En la cultura japonesa estar desnudo en público es aceptable justo antes y después, por supuesto durante, el baño que suele ser público, por lo cual el erotismo proviene más de la belleza de la retratada que de una pose provocativa. Bonnard reelabora esta tradición con una mayor profundidad anatómica,lo que le confiere más naturalidad a la modelo combinado con la luz y el color impresionista y sin aceptar los tabúes japoneses acerca del vello púbico,el poema waka incluido en el cuadro "después del baño" de Toyonobu cobra mayor intensidad en "el espejo" de Bonnard;"el partido de croquect" es otro de los destacados en la exposición, y la fusión nabi e impresionista con su impronta personal culmina en el cuadro "el rapto de Europa".

  Mi agradecimiento a Alejandra,la responsable de Prensa,sin cuya amabilidad y colaboración éste artículo no habría sido posible.