La carrera al Oscar del año 2015 está siendo muy extraña desde que empezó, a principios de diciembre, que es cuando las asociaciones de críticos comienzan a decantarse por sus títulos favoritos.  Si bien Spotlight, la cinta en la que se narra la historia real de un escándalo de pederastia en la iglesia católica de Boston, que fue destapado por el Boston Globe, ha sido nombrada mejor película en Los Ángeles, en Washington o entre los críticos de medios online de Nueva York, lo cierto es que a estas alturas no hay ninguna película que parta como favorita a llevarse la dorada estatuilla.

Acaban de darse a conocer las nominaciones a los Globos de Oro, premios que otorga la prensa extranjera que desde allí informa sobre la actualidad cinematográfica, una asociación de no más de 90 miembros con el prestigio propio de quienes votan galardones cuyas galas se televisan, y sus candidaturas han incidido en la idea de que en la próxima gala, The Oscar Will Go To... cualquiera.

Porque que Carol haya logrado cinco nominaciones, o que Marte, en comedia, como ya se confirmó, tenga cuatro, las mismas que El renacido, nuevo trabajo de Alejandro González-Iñárritu tras Birdman, no aclara nada acerca de aquello por lo que la Academia, que a veces es muy distinta a la hora de opinar, llegue a decantarse.

Los críticos no son los 6.000 miembros que deciden los Oscar, y recordemos que ha habido carreras en las que la favorita se ha caído en la misma noche de los premios, caso de Brokeback mountain, ganadora de casi todo en los meses anteriores excepto del Oscar a la mejor película, que lo obtuvo Crash, para asombro de los espectadores en sus casas y de los ocupantes de las butacas del teatro Kodak de Los Ángeles.

Si Brokeback mountain no ganó, ¿por qué iba a hacerlo Carol este año, una historia de amor entre dos mujeres en el Nueva York de los 50? Si Alejandro González-Iñárritu venció el año pasado, ¿por qué va a subir a por el Oscar dos ediciones seguidas? ¿Podría ganar una cinta como Spotlight, con un tema tan controvertido? ¿Y Mad Max: Fury Road, puro #Cine de acción que jamás ha sido el favorito de la Academia, ni cuando pudo premiar En busca del Arca perdida

La cosa se pone interesante, hay que admitirlo.

Vídeos destacados del día

El puente de los espías, obra maestra de Steven Spielberg, concursa, sí, pero unos, otros y los de más allá se lo están tomando como si no lo hiciera. El ninguneo, al igual que en décadas pasadas le ocurriera al director de El color púrpura, está siendo apoteósico. Unicamente su actor secundario, Mark Rylance, está viendo su trabajo recompensado.

Y Quentin Tarantino también tiene película: The hateful eight, un western de 182 minutos en 70 mm. Ya nadie rueda así, todas se filman en digital, y claro, pocos serán los cines que la proyecten con su formato original. Total, para que luego salga en Blu-Ray y cada uno la ponga en casa cuando quiera... Tantos problemas le están quitando oportunidades a Quentin, que cuenta con tres nominaciones: el guión escrito por él, la banda sonora de Ennio Morricone y Jennifer Jason Leigh como actriz secundaria.

Pero la gran vencedora de estas candidaturas es Alicia Vikander, una actriz sueca que llegó a #Hollywood en 2012 tras la nominación al Oscar de Un asunto real, y ahora tiene a la industria a sus pies.

Por Ex_Machina ha logrado la mención como actriz secundaria, y por La chica danesa, como protagonista. Gane o no, será la estrella de la noche, y las nominaciones al Oscar, el próximo 15 de enero, también la esperan.