¿A quién ama Gilbert Grape?, en 1993, fue la primera nominación al Oscar que tuvo Leonardo DiCaprio. Entonces era un jovencito de 20 años y Tommy Lee Jones ganó la estatuilla por El fugitivo, el favorito de la noche como mejor actor secundario que posteriormente se confirmó. Pero Leonardo tenía un brillante futuro, otro año se haría con el premio, solo había que esperar.

Y esperó, y su público con él, que lo vio crecer en la pantalla y transformar al niño con cara angelical en actor con admirable presencia y rotunda personalidad.

Anuncios

Pero cuatro años más tarde ocurrió un hecho insólito: rodó Titanic, la única película que por entonces le hizo sombra al Ben-Hur de William Wyler, ganando el mismo número de Oscars que la cinta de 1959, y no consiguió nominación para él, cuando sus compañeras Kate Winslet y Gloria Stuart la lograron como las mejores actriz y actriz secundaria respectivamente.

Tal circunstancia enfadó al actor, que no acudió a la ceremonia, y creó un precedente que aunque haya sido subsanado con cuatro candidaturas más al premio, nadie parece haber olvidado.

Pero DiCaprio no se ha rendido en lo que a intentar conseguir la estatuilla se refiere, y ha demostrado, tanto en las películas por las que no ha recibido nominación, caso de Revolutionary Road  o Infiltrados, como en aquellas por las que sí, como en El aviador, Diamante de sangre y El lobo de Wall Street, que era merecedor del premio. 

Es difícil saber quién tiene más ganas de que su nombre figure dentro del sobre del vencedor, si él mismo o sus admiradores, fieles partidarios de que por fin suba a recogerlo, que en 2016 tienen una nueva oportunidad de ponerse de su parte, porque el 25 de diciembre estrena en Norteamérica El renacido, nueva película dirigida por Alejandro González Iñárritu.

Anuncios

De momento The Revenant, que así se titula en inglés, no se ha visto en Estados Unidos, pero el peso de su nombre, unido al hecho de que sus contrincantes no tienen una clara carrera hacia el Oscar, pueden ser razones para ver sus posibilidades aumentadas.

Por un lado, las quinielas hablan de un extraordinario Michael Fassbender en Steve Jobs, pero la película de Danny Boyle no ha triunfado en la taquilla americana, lo cual la aleja de ser favorita a la gloria. También se mediría a Eddie Redmayne en La chica danesa, donde interpreta al primer transexual conocido de la historia, pero Eddie acaba de ganar el Oscar por haberse convertido en Stephen Hawking en La teoría del todo y puede que Hollywood no lo reconozca dos años seguidos.

Johnny Depp es otro gran favorito de cara al próximo año. Su interpretación de James 'Whitey' Bulger en Black Mass (Estrictamente criminal) es de las que dan puntos, pero el actor no está en su mejor momento en lo que se refiere a sus comparecencias en actos públicos, admitido por él mismo, y tal vez no reciba, por ello, demasiados votos. Quedaría Will Smith por Concussion, en un papel dramático dentro de una historia real ocurrida en el mundo de la medicina. Pero la cinta, como suele pasar con los estrenos con perfil oscarizable, tampoco se ha visto aún en Estados Unidos.

Anuncios

Es decir, todo está en el aire. La temporada de premios no ha comenzado y pese a que queda un mes para que la luz se ponga en verde y empiece en serio la carrera, de momento hay más conjeturas y deseos que nominables con puestos sólidos en los quintetos. Pero una cosa es cierta: cuantas más películas haga Leonardo DiCaprio, más posibilidades tendrá de conseguir el Oscar por alguna.