Truman es una historia de personas, como los son todas las del director catalán Cesc Gay (Barcelona, 1967), sus personajes tienen la fuerza que aporta el realismo, son personas con las que podemos identificarnos, como explica el director, en alguna entrevista, cualquier espectador podría ser el protagonista de sus películas, así se refleja en Hotel Room (1998), Krámpack (2000), En la ciudad (2003) y como no ahora en Truman.

La película narra la historia de dos amigos y se concentra en tan sólo cuatro días, suficientes para que uno de ellos arregle sus asuntos pues ha decidido que no quiere seguir haciéndole frente al cáncer que le invade, entre las cosas que tiene que hacer una de las más importantes es encontrarle un buen hogar a su perro Truman.

La fuerza de la historia la llevan aquí los dos protagonistas Ricardo Darín y Javier Cámara, como lo demuestra el hecho de haber recibido exaequo la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de Cine de San Sebasián de este año. El guión de la película ha sido escrito por el Propio Cesc Gay junto a Tomás Aragay y como en toda su obra es casi más importante lo que se calla que lo que se dice. Dolores Fonzi, Alex Brendemühl, Gutiérrez, Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Silvia Abascal, Nathalie Poza, Jose Luis Gómez, Pedro Casablanc, Francesc Orella, Oriol Pla, Ana gracia, Susi Sánchez y Ágata Roca completan el reparto.

La íntima complicidad entre los protagonistas no podría haber estado mejor llevada, Javier Cámara reconoció en la rueda de prensa, hecha en el Festival de San Sebastián, haberse sentido un poco intimidado al principio pues no conocía en persona a Ricardo Darín y lo admiraba mucho como actor, pero obviamente superaron pronto los recelos.

A través de situaciones de un humor agridulce vamos adentrándonos en la vida de estos dos amigos que se despiden tomando juntos las últimas decisiones, proximidad, cercanía e intimidad son las palabras que mejor pueden definir el film.

Truman es pues una historia dolorosa, pero abordada con la sensibilidad precisa para que no resulte aparatosa, evitando el drama a través del sentido del humor , 108 minutos bastan para narrar la historia que ha recibido muy buena acogida entre la crítica, veremos si ocurre igual con el público.

Para quién es: Para los amantes de las películas de apariencia sencilla que te hacen sentir.

Para quién No: Para los que busca acción o grandes efectos especiales. Tampoco para los amantes del drama lacrimógeno.

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