El arco que databa de la época del emperador Septimio Severo (193-211), no es ni la primera ni la segunda de las obras culturales que destruye el autoproclamado Estado Islámico. Hace ya años que recordamos como el régimen Talibán dinamitaba los Budas de Bamiyán, y del mismo modo, asaltaba el museo y la biblioteca de Mosul en Irak arrasando más de 100.000 manuscritos y reduciendo a polvo toda escultura que encontraba.

Y es que ya son muchísimas las joyas artísticas que han sido destruidas en Oriente Medio en nombre de la religión, o del fanatismo religioso. Los destructores achacan la acción a que estos "son ídolos religiosos y deben ser destruidos" pero incluso el Arco de Palmira  que era un edificio civil, no se ha salvado y es tachado de "símbolo de idolatría pagana".

Ante tal escenario es de temer que la ciudad sea totalmente destruida tal como comunicaba tristemente el jefe de antigüedades Sirio Maamun Abdulkarim: "Es como si hubiera una maldición que ha caído sobre esta ciudad, y sólo espero noticias que nos conmocionen. Si la ciudad sigue en sus manos, está condenada".

Son varias los monumentos que han sido ya destruidos en Palmira, entre ellos: varias torres funerarias y el templo de Baal Shamin. La UNESCO no ha hecho esperar su respuesta condenando estos ataques: "Esta nueva destrucción muestra  hasta que punto los extremistas están asustados por la historia y la cultura" y " desacreditan todos los pretextos utilizados para justificar sus crímenes y los enseña como son: una pura expresión de odio y de ignorancia" explico Irina Bokova, directora general de la UNESCO.

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La ciudad de Palmira fue proclamada Patrimonio de la Humanidad en 1980 e incluida el 20 de junio de 2013 en la lista de Patrimonio de la Humanidad en peligro debido a la guerra civil que sufre Siria.

En esta ciudad los ecos de la historia resuenan en cada piedra. Desde el conocido Marco Antonio en el 41. C. al emperador Aureliano diversos personajes se funden con las rocas que a medio derrumbarse aún quedan y que por el bien de todos los habitantes de este mundo esperemos que sigan mucho tiempo más.