La censura es un elemento de represión que ejercen estados, organizaciones o cualquier tipo de grupo influyente con el objetivo de controlar la libertad de expresión. El Cine es uno de estos escenarios en el que esta práctica es de los más habitual.

A lo largo de los años directores y productores han visto como sus películas no podían verse en determinados países, a veces por motivos como el exceso de violencia, escenas de sexo demasiado explícitas, lenguaje ofensivo o por otros aspectos, pero, en otras ocasiones esta censura ha sido por motivos de lo más curiosos.

No aquí

El caso más comentado en los últimos años ha sido el de la película The Interview, protagonizada por Seth Rogen y James Franco.

El film fue censurado en Corea del Norte por su dictador Kim Jong-un y trajo mucha cola, ya que protagonizaron un ataque cibernético a la productora de la película –Sony.

Pero esta no era la primera vez que vetaban una producción americana, 2012 no se pudo ver ya que cualquier connotación negativa hacia el año 2012 estaba completamente prohibida. El motivo, ese año se cumplía el centenario de Kim Il-sung, abuelo del actual líder norcoreano, y a parte, era el año en el qué Il-sung había predicho que Corea del Norte se convertiría en una superpotencia emergente.

Pero no todos los casos han sido tan sonados como estos. En 1931 los Hermanos Marx no pudieron estrenar su título Pistoleros de agua dulce en Irlanda porque creían que podía provocar una agitación social y oficialmente estuvo prohibida durante todo el siglo XX.

Unos años más tarde, en 1989, los chinos se quedaron sin ver Regreso al Futuro –de R. Zemeckis–, ya que, en el país asiático tienen prohibido estrenar películas que jueguen con el continuo espacio-tiempo, con la reencarnación o films que mezclen acción real con animación –por ese motivo Zemeckis tampoco pudo estrenar ¿Quién engañó a Roger Rabbit?.

Otro caso curioso es el de la película ¿Hacemos una porno?, de Kevin Smith. El film fue censurado en Tailandia por miedo de los dirigentes del país a qué los jóvenes imitaran a los protagonistas y se metieran en la industria del porno cuando tuvieran dificultades económicas.

Los Emiratos Árabes no permitió que en 2010 se estrenara la segunda parte de Sexo en Nueva York ya que, según ellos presentaba una imagen de la mujer “peligrosamente liberada”.

Pero el caso más absurdo de todos es el de la película de Los Simpsonque no pudo ser vista en Birmania, la razón, que en este país no se permiten los films que combinen los colores amarillo y rojo si es de forma vistosa. Tienen una rara aversión a estos colores, sobretodo el amarillo, ya que dicen que trae mala suerte y porque es la combinación que utilizan los rebeldes birmanos.

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