¿Puede ser que la película más famosa que haya protagonizado Jack Nicholson haya sido El resplandor? ¿Citarías La niebla, de Frank Darabont, la historia que transcurre en un supermercado porque fuera de él hay criaturas sedientas de la sangre de los incautos que osen desafiarlos, como una de las mejores cintas del fantástico de lo que llevamos de siglo? ¿No es la escena del baile de graduación de Carrie una de las más míticas del Cine de terror?

Sin Stephen King ninguno de ellos habría sido posible, ninguno de estos recuerdos sería efectivo porque fue el genio de Maine el que creó todas estas historias y muchas otras, muchísimas otras, que entre famosas, inéditas, lanzamientos recientes y obras aún por publicar suman una carrera de verdadera locura.

Es uno de los escritores más prolíficos del mundo, uno no acierta a visualizar la rapidez con la que su mente y sus dedos sobre el teclado son capaces de moverse, pero lo cierto es que da la sensación de que cada vez que pisamos una librería encontramos una obra nueva firmada por él que todavía no hemos leído.

Lo que extraña es que aún, a sus 68 años recién cumplidos, no haya rozado el premio Nobel. algo que a priori puede parecer extravagante, porque la Academia sueca suele premiar, y más últimamente, a escritores poco comerciales y de mucho menos renombre, si no directamente desconocidos para el gran público. Pero King lo merece tanto o más que ellos. La fama no debería ser un motivo de exclusión de la lista de ganadores más deseada por quienes trabajan con las palabras.

Las novelas de Stephen King son un acontecimiento, se ven con otros ojos entre los miles de títulos a elegir en las librerías. Incluso aquellos que no suelen leer como hábito, por placer, tienen su nombre como un autor que saben infalible y tal distinción debe valer el más codiciado de los premios.

Y así como John Ford se hiciera famoso por sus películas del oeste, aunque tocara también drama o comedia, o Martin Scorsese sea identificado con el cine negro, y hasta películas de terror ha dirigido, Stephen King tiene en éste último género su tarjeta de presentación y su principal aliado, pero no solo asustando ha logrado aplausos, también los ha recogido gracias a historias fantásticas como La milla verde o el relato corto Rita Hayworth and Shawshank Redemtion, que al convertirse en película se transformó, en España, en Cadena perpetua.

Compartimos tiempo con un genio y no nos damos cuenta porque la cotidianidad de su obra literaria nos impide verlo como algo prodigioso. No pudimos ser coetáneos, por ejemplo, de Edgar Allan Poe, pero sí lo somos de este hombre increíble que sigue dándole al mundo literatura de primer orden.

Sigue la página Televisión
Seguir
Sigue la página Libros
Seguir
¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!