Aun estimándose en más de 6.000 las lenguas existentes en el mundo, el término hiperpolíglota se reserva a aquellas personas que hablan a la perfección más de 6 idiomas, algo que para la mayoría de nosotros resulta inconcebible.

De esta forma, y debido a las dificultades que encontramos a la hora de aprender otra lengua distinta a la natal, son numerosos los políglotas que intentan ayudar, motivar, y dar las pautas necesarias para zambullirse en otro idioma. El último en hacerlo ha sido el asesor lingüístico de la plataforma Babbel, Matthew Youlden, capaz de hablar nueve idiomas y entender una docena más.

Estas son las técnicas que recomienda seguir:

1. Tener un motivo claro.

Como con toda labor que se emprenda, la motivación es un pilar fundamental. Si no tienes un motivo para enfrascarte en el aprendizaje de un idioma, es posible que termines por desechar la idea. Por ello, es necesario encontrar el por qué de aprender; trabajo, un viaje o hablar con esa persona en su idioma natal. Todo vale si te permite continuar.

2. Practica día a día.

Una vez que has adquirido el compromiso contigo mismo, ¿qué hacer? Según explica Matthew, una forma para empezar es el ''enfoque maximizado de 360º'': practicar cada día. Empieza intentando mantener conversaciones sencillas, escucha música en ese idioma e intenta escribirlas.

Cualquier forma es buena si te ayuda a familiarizarte con la cultura del idioma que estás aprendiendo.

3. Encuentra un compañero.

Compartir lo aprendido ayuda a mantener la ilusión y la motivación. Ya sea a través de internet o con un amigo o hermano, busca la forma de hablar y comunicarte con otra persona.

El propio Matthew explica que cuando aprendió la primera lengua extranjera con su hermano gemelo ¡a los 8 años! Lo convirtieron en una competición.

4. Mantenlo relevante.

Aprender es un proceso creativo. Mantelo así. No permanezcas en libros de textos y manuales: explora y crea. Mantén conversaciones con gente que habla esa lengua, busca nuevas palabras y practícalas.

Aprendes el idioma para hablarlo, no te estanques en el papel.

5. Diviértete.

Además de creativo, aprender es divertido. Crea canciones, historias, un blog o lo necesario para hacer de la nueva lengua una distracción. Si no eres capaz de encontrar diversión con el idioma que estás aprendiendo, posiblemente debas volver a leer el epígrafe 4.

6. Actúa como un niño.

Tal como dijo Jean de la Fontaine: "La vergüenza de confesar el primer error hace cometer muchos otros". Esta es posiblemente, la principal diferencia entre adultos y niños: el miedo a equivocarse. Al contrario de lo que le ocurre a los niños, equivocarse es un tabú entre los adultos. Abandona esa idea. Explora e investiga las formas de comunicarse y acepta que no lo sabes todo.

7. Sal de tu zona de confort.

Cosas tan sencillas como preguntar direcciones, comidas o hacer chistes asustan, pero son necesarias para hacerte con el nuevo idioma. Olvida tus errores de sintaxis o de no entender los dichos e intenta hacer cada vez mayor tu zona de confort y exponerte a nuevas situaciones.

8. Escucha.

Nadie es capaz de correr antes de andar, por ello es necesario que aprendas a escuchar antes de hablar. Existen muchos idiomas y no estás familiarizado con todos los sonidos -como un inglés con las variantes de erres en castellano-, por lo que debes escuchar y hacerte amigo de ellos.

9. Mira a otros hablando.

Cada palabra e idioma tienen una dicción distinta. Por lo que es importante observar los movimientos de lengua, garganta o labios que cada sonido demanda.

Si no puedes observar a gente nativa hablando, comienza con películas o programas en el idioma que estás aprendiendo.

10. Háblate a ti mismo.

Si no tienes con quién practicar, ¡habla contigo! Así mantendrás frases o expresiones en tu cabeza y las usarás más rápido. Olvida la vergüenza y háblate a ti mismo.

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