Los norteamericanos han encontrado una nueva manera de divertirse en la Gran Manzana permaneciendo relativamente ocultos. Este tipo de bares, se les llama "speakeasy", que causan furor en Nueva York. Lejos de la generación del botellón, los speakeasy seducen como locales prohibidos, por todo lo que les envuelve. Lo complicado que resulta acceder a ellos, su reducido aforo o el uso de contraseña para que el portero nos deje entrar, avivan su interés entre los asiduos de la noche en la Gran Manzana.

El nombre que se les puso a los locales ilegales en la década de la prohibición del alcohol, estaban situados en callejones, sin facil acceso ni indicaciones, para evitar que la policía los localizara. Dentro seguir unas normas de no hacer excesivo ruido o montar escándalos.

De ahí radica su nombre en inglés, hablar bajito "speak easy". Ahora, a los ya existentes como La esquina, Raines Law Room o Please Don't Tell, se les unen otros tantos bares secretos de moda en la ciudad. Algunos de estos son:

- Apothéke (9 Doyers St). Situado en Chinatown y el mejor día para acudir, es el miércoles por la noche. Para ello se debe conocer la contraseña, para lo cual, debes de ser miembro. Una vez solventado este inconveniente, se puede disfrutar de una de las decoraciones más espectaculares de Nueva York. Simulando una farmacia europea del siglo XIX, en lugar de copas, sirven antibióticos. Todo tipo de cócteles y licores, mejunjes con especias, tanto afrodisiacas como relajantes.

- Trilogía 'speakaesy' Lower East Side. Triángulo de bares ocultos a cuyo acceso, se llega por un callejón oscuro lleno de ratas, bolsas de basura y alcantarillas. Este triángulo, lo forman The Back Room (102 Norfolk St), Nitecap (120 Rivington St) y 2nd Floor on Clinton (67 Clinton St).

- Bathtub Gin (132 9th Ave). Meca de la ginebra donde su letrero de la calle lo anuncia como una tienda de cafés. Puede que este local, sea de los más completos de Manhattan, con excelente coctelería, buena comida y mejor música. Como indica su nombre, tiene en su interior una bañera donde si te pasas con la ginebra, puedes terminar.

- Le Baron (Mulberry 32). Aunque este local, no se halla oculto, tiene un ambiente muy peculiar y especial. Original de París, se duplicó en Tokio y ahora triunfa en Chinatown neoyorquino. Este a diferencia del resto, se halla bien localizado, con paradas de metro cercanas. Lo complicado, es que te dejen entrar, pués piden ir de etiqueta.