Los #Oscars es sin lugar a dudas la gala de los premios más importante del panorama cinéfilo, se premia la excelencia de los profesionales artísticos del séptimo arte, por un día ese actor o actriz que gana se convierte en una de las estrellas más brillantes del universo, como un astro que brilla con luz propia empañando la vista de los demás y no es para menos porque un premio por un trabajo es un momento reconfortante.

En los Oscars no siempre el más querido por el publico o el más aclamado por la critica gana la preciada estatuilla de oro que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, todos los años hay algún actor que queda sin consagrarse en la industria del #Cine y entrar en el selecto club de los ganadores, según Ranker.com hay actores que no han ganado un Oscar y que se merecen aunque solo sea uno.

En primer lugar al polifacético y versátil Johnny Deep, un actor que ha interpretado papeles en excepcionales películas a lo largo de su filmografía como Blow o Sweeney Todd, parece sorprendente que no haya ganado ninguna estatuilla de oro cuando ha estado nominado al premio nada más y nada menos que tres veces, pero el ganador del ranking del no-Oscar de este año para los usuarios de Ranker.com ha resultado ser Gary Oldman desbancando a Deep después de que este copara el primer puesto durante dos años.

El actor británico ha protagonizado grandes papeles en su filmografía en los que se recuerda más al personaje que al actor que lo interpreta, personajes como Drácula o Oswald en JFK u otros más recientes como Sirius Black en Harry Potter o Jim Gordon en Dark Night aunque estos tengan tintes más comerciales y no sean tan apreciados por los críticos de cine y si por los pseudocríticos gafapasta que están movidos por la moda.

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El propio actor ha reconocido que si pudiera volvería atrás y quemaría parte de su filmografía comparandose con John Lennon que hizo estas declaraciones en referencia a ciertas canciones o álbumes de los Beatles, es critico con su trabajo y se ve capaz de poner ciertos trabajos en su museo de la decadencia cultural porque ve que los mediocres siempre viven su mejor momento ya que nunca decepcionan y que los que son de su estirpe si lo hacen.